Instituto Balseiro, sesenta años de ciencia pura y dura

Instituto Balseiro, sesenta años de ciencia pura y dura

ENTREVISTA a Rubén Oscar Fernández, director del Instituto Balseiro. A sesenta años de su creación, el científico explica que la matrícula en física médica y en todas las carreras del organismo aumenta. "El Instituto Balseiro y Argentina son referentes regionales absolutos en la temática", dice.

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Ruben Oscar Fernandez, Director del Instituro Balseiro.

Por Leandro Gianello

El Instituto Balseiro, la unidad académica que funciona en las instalaciones del Centro Atómico Bariloche (CAB), fue fundada por el presidente Juan Domingo Perón el 22 de abril de 1955 como un espacio para generar conocimiento en áreas estratégicas para el desarrollo de la ciencia en Argentina. Hoy, a sesenta años de su creación, es uno de los centros de estudios más renombrados del país y genera los recursos humanos fundamentales para proyectos soberanos con alta complejidad tecnológica.

En Bariloche, a los pies de la cordillera de los Andes, el Instituto imparte carreras de grado en Física, Ingeniería Nuclear, Ingeniería Mecánica y Telecomunicaciones, maestrías y doctorados en Ciencias Físicas, Física Médica e Ingeniería, conformando un centro de enseñanza único en la región que aporta desde hace más de medio siglo profesionales de excelencia para el desarrollo de las ciencias en Argentina.

En su sexagésimo cumpleaños, el director del Instituto, Oscar Fernández, repasa el presente y futuro del centro de estudios con laboratorios de ciencia y tecnología de primer nivel que es punta de lanza para los planes de desarrollo científico en ciencias exactas del país.

-¿Cómo surge el Instituto Balseiro?

-Hubo un objetivo inicial que se propuso hace sesenta años, cuando existía una vacancia de especialistas en física en el país. Nació la idea, entonces, de contar con gente que tuviera una formación apuntada fuertemente a una rama específica como la física. En esa etapa inicial de desarrollo industrial se buscaba una paridad con las potencias para cubrir el hueco de conocimiento en el área de ciencias exactas y física para producir reactores. Gobernaba Perón, cuya presidencia impulsó el desarrollo estratégico en energía atómica, y si bien se pensaba en la aplicabilidad en el mediano plazo, debió pasar bastante tiempo para que se brinde una devolución práctica a la sociedad.

-¿Cuán importante fue la decisión de avanzar, entre otras variantes, con los estudios en materia nuclear?

-Hay alguna cuestión estratégica en el área de la física de reactores, porque desde el inicio se apuntó a tener uno, pensando en la energía nuclear como una fuente limpia, accesible e inagotable, y siempre para fines pacíficos. Hoy estamos conmemorando los sesenta años de la creación del Instituto Balseiro y tenemos gente que vivió ese proceso. Durante veintidós años fuimos sólo un lugar en donde se estudiaba física y se priorizaba la formación de calidad. Ese criterio de excelencia profesional precedió al plan de desarrollo de centrales nucleares argentinas y estuvo asociado a una necesidad estratégica de creación de recursos humanos, cuestión que se mantiene y continúa hasta nuestros días.

“Hoy estamos conmemorando los sesenta años de la creación del Instituto Balseiro. El criterio de excelencia profesional precedió al plan de desarrollo de centrales nucleares argentinas y estuvo asociado a una necesidad estratégica de creación de recursos humanos que continúa hasta nuestros días.”

-¿Cómo ejecuta el Estado el impulso en estas áreas?

-Si se observan las políticas del sector en estos últimos diez años, las líneas de investigación en tecnología aeroespacial y nuclear tienen un importante impacto real en la sociedad. La estrategia seguida como país ha sido mantenida e impulsada por este gobierno. Hay un Plan Nuclear que es una cuestión de Estado y no de un presidente, y está centrado en grandes objetivos basados en la independencia tecnológica en la materia y la sustitución de la producción energética dependiente del carbón u otro material combustible contaminante, además de los avances en el área de salud.

Instituto Balseiro (1956~1958).  Aula 2, Pabellón Guido Beck.
Instituto Balseiro (1956-1958). Aula 2, Pabellón Guido Beck.

-¿Cómo aporta el Instituto Balseiro al sistema científico nacional?

-Para que el Estado lleve adelante un Plan Nuclear, es necesario tener empresas de tecnología que acompañen e impulsen el esquema de producción y de conocimiento. La función de la Comisión Nacional de Energía Atómica de la cual dependemos es justamente propiciar la investigación y el desarrollo para los requerimientos necesarios de esta política soberana. Hay sociedades como INVAP que han estado construyendo reactores nucleares de investigación y la puesta en marcha de la central atómica Néstor Kirchner es el punto cúlmine de esta gestión, para la cual se sumaron proveedores tecnológicos en campos muy específicos que se dedicaron a integrar conocimientos y procesos. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las empresas que se dedican a esto son de origen público, y la formación de los recursos humanos para que las mismas puedan desempeñarse y llevar a cabo de manera exitosa su función depende casi exclusivamente del Instituto Balseiro.

“El Estado invirtió fuertemente en infraestructura a través del plan nacional de fibra óptica, ARSAT o INVAP, y para alimentar y solventar esos proyectos es necesario tener un sistema que inyecte recursos humanos y conocimientos en forma constante. Y es ahí en donde aparecemos nosotros.”

El Estado invirtió fuertemente en infraestructura a través de la Red Federal de Fibra Óptica, ARSAT o INVAP, y para alimentar y solventar esos proyectos es necesario tener un sistema que inyecte recursos humanos y conocimientos en forma constante. Y es ahí en donde aparecemos nosotros. Las líneas principales en investigación y desarrollo que se impulsen desde el Estado son las que van a dar soporte a las carreras que se ofrecen en el Balseiro, ya que acá no se concibe solamente tener carreras, sino que es necesario investigación asociada a ellas para que el trabajo y el conocimiento permanezcan en el país.

-¿Qué recursos aportan a los desarrollos?

-Coordinamos aportes y esfuerzos para estar a la altura y proveer recursos humanos que son necesarios para un futuro en el que ya están proyectadas la cuarta y quinta central nuclear del país, con variantes tecnológicas de diversos orígenes, pero centradas en esa idea de independencia científica que brindan los acuerdos de transferencia de conocimiento. Lo que producimos en conocimiento va directamente a estos proyectos.

-¿Qué futuro tienen los egresados de las carreras del Balseiro?

-El compromiso inmediato es con el Plan Nuclear Argentino para duplicar los ingenieros especializados que egresan por año. Actualmente son veinte, pero es necesarios por lo menos el doble para asegurar una continuidad. Por otra parte, convocamos a estudiantes de colegios técnicos y a aquellos de las facultades con carreras afines a las ciencias exactas, porque de ahí salen los mejor preparados para calificar al ingreso del Instituto.

-¿Consideran que las políticas de promoción están encaminadas a lograr más interesados en las carreras que ofrecen?

-Sí, pero no es algo que se pueda arreglar con una simple publicidad para capturar gente joven e interesada. Necesitamos estar presentes en todos los lugares de gran afluencia de público potencialmente interesado, como Tecnópolis. Mientras tanto, el Plan Nacional de Medicina Nuclear supuso un impulso importante para el Balseiro, y estamos aumentando la matrícula en Física Médica y en todas las carreras hay muchos estudiantes argentinos y extranjeros. El Instituto Balseiro y Argentina son referentes regionales absolutos en la temática.

-¿Qué proyección a futuro tienen desde el Instituto?

-Debido al aumento de la matrícula y la necesidad casi urgente de especialistas, será necesario modificar la estructura administrativa y edilicia para solventar la demanda y agilizar el proceso de enseñanza. Hemos crecido mucho, especialmente con el impulso de las nuevas carreras, necesarias para alimentar los planes de desarrollo para el país, como los centros de medicina nuclear anunciados por Cristina. Es la única y la mejor manera de devolver a la sociedad la inversión realizada aquí, y eso es el compromiso social más concreto, palpable e identificable por todos. Dependamos de quien dependamos en el futuro, esperamos que quien esté en el gobierno continúe con estas políticas estratégicas y las siga apoyando como gestión de Estado y no de un gobierno en particular.