Por Maximiliano Ceci

“Todo ese crecimiento que ellos habían hecho en la pileta tenía que ver más con una cuestión social que deportiva”, dijo Marcia Paradiso, directora del documental que narra la historia de un grupo de jóvenes con discapacidades motrices que se prepara para nadar en aguas abiertas.

“Siempre tenía idea hacer algo, pero no sabía cómo abordarlo porque es un tema con el que hay que tener mucho cuidado. Ese año se suspenden los Juegos Bonaerense y el profesor les ofrece entrenarse para ir a nadar a aguas abiertas. Cuando surge lo de aguas abiertas cierra la historia y ahí propongo contar su experiencia en este documental observacional. Me pareció que esa historia se podía potenciar con el entrenamiento de aguas abiertas, que hasta tenía un sentido metafórico de salir del natatorio a la luz, salir a la sociedad”, contó a Contexto Marcia Paradiso acerca de su documental Aguas Abiertas, que narra la preparación de un grupo de jóvenes nadadores con capacidades diferentes que se propusieron salir del aguas transparente del natatorio del Club Atlético Monte Grande para zambullirse en las turbias aguas del Río Paraná.

“Me pareció que esa historia se podía potenciar con el entrenamiento de aguas abiertas, que hasta tenía un sentido metafórico de salir del natatorio a la luz, salir a la sociedad.”

La competencia de Ramallo 2013 era el nuevo reto de los adolescentes con discapacidades motrices que se habían tirado al agua para flotar y hacer rehabilitación, que continuaron aprendiendo los cuatros estilos de natación y terminaron por bracear en aguas desconocidas. Primero, la de otros clubes; luego, la corriente del Río Paraná. El equipo integrado por Tobías de León, Joaquín Galeano, Facundo Guillín, Christian Mansilla y Nicolás Verón, y acompañado por los profesores Marcelo Tambornini y Gastón Dobronich, se conoció en el natatorio del Club Atlético Monte Grande hace más de diez años y hoy ya son un grupo de amigos que tienen dieciséis y diecisiete años.

“La preparación cerraba para contar la historia, ya que era un grupo que venía trabajando hace muchos años. El vínculo se iba a ir notando en la espontaneidad de sus actos. Desde el guión surge pensar en qué personaje hacer más hincapié para poder narrar todo el grupo. Entonces elegí a Joaquín, que era quien entrenaba más veces, tenía una relación con la pileta de segunda casa. A partir de él busco abrir hacia el grupo y los entrenadores.  La idea fue que tenga una estructura cíclica que va de otoño a otoño, para que se viera toda la etapa de entrenamiento, el nado en aguas abiertas en verano y la vuelta al entrenamiento en otoño, porque es algo que continúa”, dijo Paradiso.

Aguas Abiertas es un documental del sacrificio, una secuencia deportiva del esmero y la voluntad, o una postal de inclusión social. Una vez más, Paradiso desveló un mundo oculto, invisibilizado. En 2011, realizó Lunas cautivas, que nos introduce en un penal de mujeres para mostrarnos una historias de superación y liberación. Aguas Abiertas, que se exhibe en el cine Gaumont, sale del natatorio de Monte Grande para dar luz a una historia que refleja cómo las personas con capacidades diferentes crecen, se desarrollan y cumplen sus objetivos. Además, Paradiso muestra cómo las actividades deportivas contribuyen a la igualdad de oportunidades a través de la integración social y revalorizan los esfuerzos de las personas con discapacidades motrices.

Lunas Cautivas sucede en un taller de escritura en la biblioteca de un penal de mujeres. Mucho de lo que pasa, pasa a través de la palabra, de la lectura, de la reflexión, de los comentarios de la escritura. Casi todo se juega con la palabra. En Aguas Abiertas se juega con el cuerpo. Ellos dialogan muy poco, son diálogos cortos y espontáneos. Pero no se juega desde lo que se dice, sino desde lo que pasa”, explicó Paradiso, y agregó: “En Lunas cautivas el relato está estructurado en tres capítulos, cada uno tiene un personaje y la narración va y viene en el tiempo. En cambio, en Aguas Abiertas el tiempo es lineal, cronológico, el relato avanza con la preparación”.