Por Maximiliano Ceci

En los próximos meses llegará la máquina que le permitirá al Astillero Río Santiago realizar las piezas pesadas de los aerogeneradores de energía que le darán mayor impulso al Polo Eólico de la provincia de Buenos Aires. “Es muy bueno y tiene mucho potencial”, dijo a Contexto Nicolás Capellini, jefe de la división de Recursos Renovables de Astillero Río Santiago, miembro del consorcio de articulación público-privada conformado por la empresa metalúrgica Calviño, la Universidad Nacional de La Plata y el Ministerio de la Producción, Ciencia y Tecnología de la Provincia.

“Esto se hizo con el apoyo del gobernador Daniel Scioli, y creemos que si es electo presidente es una de las políticas a las que dará impulso. Sabemos que es una persona a la que le podemos ir a tocar la puerta para dar marcha adelante a estos proyectos”, completó.

La energía eólica es una de las políticas energéticas en punta en el mundo. Si bien la instalación de molinos tiene un costo elevado, el rendimiento a largo plazo es importante, y además no contamina como la energía derivada del petróleo. Capellini destacó la importancia del decreto que firmó Cristina Fernández de Kirchner para que la producción de energía renovable llegue al 8%. “Hoy no se ha alcanzando el porcentaje deseado. El paso inicial que dio el gobierno fue bueno. Pero es necesario que haya un cambio en la legislación para llegar a esos números”, agregó.

Si bien la instalación de molinos tiene un costo elevado, el rendimiento a largo plazo es importante, y además no contamina como la energía derivada del petróleo.

El consorcio ganó un subsidio de casi 50 millones de pesos para financiar un proyecto de desarrollo, diseño de prototipos y fabricación de componentes en serie para aerogeneradores de electricidad de alta potencia. La subvención, que fue otorgada en el marco del Fondo de Innovación Tecnológica Sectorial de Energía 2013, le permitió comprar una máquina de producción en serie de cincuenta toneladas que se encuentra embalada en Italia a la espera del último pago.

“Esto nos permitirá tener una matriz productiva. La máquina de producción en serie ya fue aprobada por nuestros técnicos en Italia. Nos estamos manejando con los tiempos estipulados, así que, una vez que tengamos instalada la máquina, estaremos preparados para cumplir las demandas del Polo Eólico”, dijo Capellini.

“Hay dos proyectistas o dueños de molinos en la Argentina. Ellos traían todas estas partes del exterior porque no había nadie que se encargara de fabricarlas en nuestro país. Hablamos de las piezas más pesadas que están en la parte alta de los molinos. Por otro lado, estamos trabajando en un proyecto para poder crear las torres de los molinos”, informó Capellini al explicar que la idea del proyecto es que Astillero mecanice estas partes y Calviño se encargue de la comercialización.

Por otra parte, la Universidad cuenta con un túnel de viento en el que se podrían certificar los anemómetros que son vitales para el funcionamiento de los molinos.

“Hoy se está tratando que la Universidad pueda certificar los anemómetros que miden la intensidad de los vientos.”

“Hoy se está tratando que la Universidad pueda certificar los anemómetros que miden la intensidad de los vientos. Del estudio del viento depende si el proyecto será rentable o no. Sería muy importante que una institución pública cumpla con los cánones de certificación internacional para tener un eslabón completo más de la cadena necesaria para producir energía eólica”, contó Capellini.

El Astillero, otra vez de pie

Astillero Río Santiago, que nació en el segundo gobierno de Perón, sufrió una de sus peores crisis cuando en los noventa estuvo a punto de ser privatizado y terminó finalmente en la esfera del Gobierno bonaerense.

En 2003 estuvo a punto de cerrar. Sin embargo, en julio de 2004, gracias a la gestión del entonces presidente Néstor Kirchner y su par de Venezuela, Hugo Chávez, se firmó un acta de compromiso para reflotarlo, y en 2005 fue firmado el contrato que estableció la construcción de dos buques de 47 mil toneladas cada uno.

Gracias a los contratos firmados con Venezuela para la construcción de buques petroleros, el Astillero pudo ser reactivado, lo que implicó la incorporación inmediata de 250 nuevos operarios. Ahora, la puesta en serie de maquinaria que generará la mecanización de las autopartes de los aerogeneradores le dará una mayor capacidad de trabajo y, a la vez, traerá mayor empleo y rentabilidad económica a largo plazo.