Por Roberto Álvarez Mur

La palabra “Kirchner” hace un eco que no muestra intenciones de apagarse en la política nacional. Una nueva y contundente evidencia de esto es el posible pronunciamiento de Alicia Kirchner como próxima candidata para la gobernación de la provincia de Santa Cruz, de acuerdo con el rumbo que adopte en una visita que realizará el jueves al territorio patagónico.  “La sociedad nos va a acompañar masivamente el 9 de agosto y mucho más después, cuando Alicia Kirchner sea candidata a gobernadora”, había expresado su sobrino Máximo, al cerrar un acto en la ciudad de Puerto San Julián el fin de semana.

La candidatura de la actual ministra de Desarrollo Social para la gobernación de la provincia que vio nacer al kirchnerismo como fuerza política establece un nuevo refuerzo a la continuidad del proyecto nacional, de cara a los próximos años. El peso político, como muestra de la solidez de la estructura del arco del Frente para la Victoria, se suma además a un peso simbólico depositado en un apellido que a varios sectores del poder económico, judicial y corporativo les quita el sueño.

Máximo Kirchner arrojó la novedad desde el encuentro provincial de las unidades básicas de Los Muchachos Peronistas, que conduce el secretario de Legal y Técnica y candidato a vicepresidente, Carlos Zannini. En ese marco se leyó un documento titulado “Llegar por llegar no sirve”, en el que se pide “volver a Kirchner, a aquel modelo de gestión con claro compromiso político y de crecimiento”.

“El Frente para la Victoria está en uno de los procesos más interesantes de los últimos años. Este partido no debe ser nunca más una maquinaria que solamente sirva para ganar elecciones, sino que debe tener contenido político y brindarle a cada una de sus comunidades y la provincia en general un proyecto que colabore con el desarrollo y que potencie toda la ayuda que pueda enviar la nación”, había declarado Máximo.

El aparato mediático ya mostró las uñas ante este nuevo panorama electoral: Clarín anunció el estado de “alerta” que preocuparía al actual gobernador Peralta.

Por su lado, el aparato mediático ya mostró las uñas ante este nuevo panorama electoral: Clarín anunció el estado de “alerta” que preocuparía al actual gobernador Daniel Peralta, frente a la candidatura de Alicia Kirchner. “El escenario político en la provincia comenzó a recalentarse y las internas no se toman descanso”, describió el diario.

La candidatura de la ministra y cuñada presidencial era una versión fuerte y llena de expectativas al oficialismo local, por los números que manejan en las encuestas. Será esta la segunda oportunidad de la hermana del ex presidente Néstor Kirchner de alcanzar un cargo ejecutivo mediante el voto directo. En 1995 compitió por la intendencia de Río Gallegos, pero fue derrotada por el radical Alfredo Martínez, quien hoy es senador por Santa Cruz.

Tanto en la figura de Alicia como en Máximo, la letra K aún se hace oír fuerte en el sur. Una evidencia del porvenir de un proyecto que, después de una década, no planea bajar los brazos.