Por Roberto Álvarez Mur

Entre las aulas ruidosas de la Facultad de Periodismo de la UNLP y el colorido taller editorial El Espacio se traza un silencioso territorio de cultivo de una nueva tribu de escritores, cronistas y letristas emergidos de la ciudad de las diagonales para darle una identidad y voz propia a un escenario artístico abigarrado al gran mercado editorial y los tradicionalismos culturales.

Espacios académicos dedicados a la exploración de la producción literaria, junto a la aparición de proyectos editoriales autogestivos, se combinan para dar lugar a decenas de nuevos escritores y escritoras de diversas partes de la provincia. Este fenómeno planta una bandera platense en el mapa de la literatura contemporánea, siempre marcada por el mercado porteño.

Tal es la experiencia del sello 0700, editorial independiente surgida de la inquietud de un grupo de aficionados a la escritura, decididos a patear el tablero de las grandes empresas del mercado cultural, en una postura casi punk de “hazlo tú mismo”.

 Este fenómeno planta una bandera platense en el mapa de la literatura contemporánea, siempre marcada por el mercado porteño.

“La tercera noche en Los Cayos, Christina sueña con Mariana. Con la Mariana de hace quince años. Ella se ríe y se lleva un cigarrillo a la boca, y se vuelve a reír. Y se levanta la remera, le muestra las tetas y se muerde el labio de abajo”, relata Mochila, novela de la escritora Marina Laura Arias, que conforma la colección “Sinfonía Emergente” de la editora Club Hem, donde también confluyen títulos como La Huevósfera, de Franco Dall’Oste; Los Impuntuales, de Francisco Magallanes; o Gelp, de Daniel Krupa.

“Creo que narrarnos a nosotros mismos es una postura sumamente ideológica. En este sentido, construir nuestros propios mitos, mitificar nuestra cotidianeidad, implica centrar la mirada en nosotros, dejar de focalizarnos en culturas externas (aunque no extrañas) y comenzar a repensarnos localmente”, explica Franco Dall’Oste, escritor, docente universitario y autor de la novela La Huevósfera, un relato galopante de desventuras adolescentes desparramadas por la ciudad de La Plata.

Dueño de una de las plumas del sello Club Hem, Dall’Oste considera que la escritura es un vehículo para generar identidad. “Es observarse a uno mismo, es historizarse y generar una significatividad que interpele, que problematice al otro que es como yo, que está atravesado, posiblemente, por muchas de las matrices que me atraviesan a mí”, afirma el joven narrador.

“Yo extraño mi ciudad cantaba ella, pero yo no la extraño. Ni a la ciudad, ni su voz. La secundaria fue un martirio: en el viaje de egresados mis compañeros de habitación me robaron 50 pesos. En esa época era mucha plata. Algo parecido me ocurrió cuando viví en una pensión ubicada en calle 8: me fui a bañar y al volver me habían afanado 200 pesos. Aunque ya estaba en la Facultad seguía siendo tan boludo como siempre”. El fragmento pertenece a Selfie, de Ulises Cremonte, cuya publicación verá la luz de manera oficial el próximo miércoles.

Cremonte, también autor de la singular novela Los Eventuales, es docente universitario en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, espacio que supo convertirse –sin querer queriendo– en uno de los semilleros más prolíficos de autores jóvenes.

La facultad conducida por Florencia Saintout brinda un espacio para empezar a curtir duro y parejo la lectura de autores como Raymond Carver o Clarice Lispector.

Desde el surgimiento de diversos seminarios dedicados a la exploración de estilo escritural, y el espacio extracurricular LITIN (Laboratorio de Ideas y Textos Inteligentes Narrativos), la casa de estudios conducida por Florencia Saintout brindó un espacio para abrir el juego al estudiantado de periodismo tradicional y empezar a curtir duro y parejo la lectura de autores como Raymond Carver, Clarice Lispector o Katherine Mansfield. El resultado: decenas de estudiantes que año a año dan el puntapié inicial para escribir la nouvelle o la crónica de sus propias vidas.

En tanto, Dall’Oste define: “La escena literaria platense hoy en día está tomada, principalmente, por la poesía. Las lecturas, happenings y slams representan hoy gran parte de la movida cultural juvenil, aunque también existe un circuito narrativo. Las fronteras, a su vez, de lo regional entre La Plata y Buenos Aires se encuentran muy confusas, generando ciertos focos más ‘localistas’, pero abriéndose hacia la representación de la urbanidad tanto desde esta ciudad como desde el conurbano y Capital”.

“La escena literaria platense hoy en día está tomada, principalmente, por la poesía.”

Franco Dall’Oste, José Supera, Francisco Magallanes, Carlos Ríos y una larga lista de escritores empedernidos conforman el clan de una narrativa nueva, dispuesta a convertir la ciudad en una nueva San Francisco con sótanos y bares donde podría aparecer Jack Kerouac, o la París fiestera de Ernest Hemingway. Ni Florida, ni Boedo: La Plata.