La familia de Pirucha confirmó el fallecimiento mediante un comunicado de su primo, Sergio Piro, publicado en la página oficial de Facebook del Centro Cultural Daniel Omar Favero, en donde destacaron su figura como un “ejemplo de madre sufrida y luchadora” y su relación permanente con el arte, siendo “portadora de una voz exquisita que supo deleitarnos a todos los amantes de la buena música”.

Sobre todas las cosas, dice el comunicado, Pirucha fue “dueña de una conducta fuertemente intachable, de buena persona, honesta y trabajadora incasable”. Su humildad, agregaron, “no te permitió jamás aprovecharte de tus múltiples méritos para hacerte sentir por encima de los demás”.

“ejemplo de madre sufrida y luchadora” y  “portadora de una voz exquisita que supo deleitarnos a todos los amantes de la buena música.”

El homenaje subido a la red social por sus familiares directos subraya que a través de sus hijos la lucha por los derechos humanos permanecerá vigente, de la misma forma que con las múltiples amistades que supo conseguir “y la admiración de aquel público que te aplaudió en tu infinidad de presentaciones en tu querido Teatro Argentino”.

Amneris Perusin se destacó como una de las primeras Madres de Plaza de Mayo de la ciudad, recordando y reclamando en las marchas la aparición con vida de su hijo Daniel, un “ser excepcional que dejó a todos admirados por sus poemas y por sus deseos de un mundo mejor”, y que a pesar de su desaparición física “sigue presente entre nosotros, plasmando ese recuerdo en el Centro Cultural Favero”.

Pirucha había recibido de la mano de Adelina de Alaye el Premio Bicentenario a los Derechos Humanos, otorgado por la Presidenta Cristina Kirchner, junto a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo por la lucha que estas organizaciones llevan adelante.

Adelina de Alaye fue la primera Madre que se contactó con Perusin durante la época de la represión, y junto a Chicha Mariani participaron de las marchas con valentía haciendo que todo el mundo supiera lo que estaba pasando.

Pirucha había recibido de la mano de Adelina de Alaye el Premio Bicentenario a los Derechos Humanos, otorgado por la Presidenta Cristina Kirchner.

Si bien cada una empezó reclamando por sus propios hijos, “después, los treinta mil fueron sus hijos”, había señalado Claudia Favero durante una radio abierta que se realizó con motivo de los diez años del Centro Cultural.

“El acto de lucha individual se transformó en uno de lucha colectiva”, enfatizó su hija, agregando que el reconocimiento recibido aquella vez por su madre era “totalmente reparatorio”.

La memoria de Daniel

Daniel Omar Favero tenía 19 años y estudiaba la carrera de Letras cuando en 1976 fue secuestrado por un grupo de tareas que dependía del jefe de la Policía bonaerense, Ramón Camps, y del Comando Militar I, dirigido por el general Guillermo Suárez Mason.

Daniel, ex alumno del Colegio Nacional, escritor, músico y militante de la Juventud Universitaria Peronista, JUP, desapareció junto a su compañera Paula Álvarez.

Su madre encabezó una lucha permanente por encontrarlo junto a sus otros hijos, Claudia y Luis, su familia y amigos. Los Favero, siempre relacionados con la música y el arte en general, abrieron el Centro Cultural ubicado en 117 y 40 que lleva su nombre para homenajearlo.