Por Leandro Gianello

Un nutrido grupo de kiosqueros de La Plata se reunió este sábado para debatir y resolver acciones en pos de enfrentar la ordenanza, y reclamar su veto, impulsada por el intendente Pablo Bruera, que exige el cierre a las 22hs para los comercios de este tipo que vendan alcohol.

En la convocatoria, se propuso “tratar esta nueva etapa de la ordenanza para debatir y resolver no sólo esta cuestión”, sino también organizar y coordinar acciones para resolver las distintas “problemáticas que aquejan” a la actividad, según pudo reconstruir Contexto.

Emilio Suárez Basso, representante en La Plata de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina, UKRA, señaló a este medio que, “por lo pronto, vamos a ir (al municipio) con abogados a plantear la inconstitucionalidad de la ordenanza”.

“por lo pronto, vamos a ir al Municipio con abogados a plantear la inconstitucionalidad de la ordenanza.”

Por su parte, el documento emitido por los representantes locales luego del encuentro reivindica la actividad comercial garantizada por leyes y artículos, exigiendo “el inmediato veto a la ordenanza cuestionada por su inconstitucionalidad manifiesta y el irreparable daño que injustificadamente nos provocará”.

“Imponerle a un pequeño comerciante la obligación de cesar la actividad en horario determinado no es más que un súbito espasmo” de la autoridades municipales intentando sanar “un asunto que en todo excede a una cuestión horaria”, aplicando un parche que busca tapar “la aplicación de miopes políticas inconsultas, incongruentes y cortoplacistas”, advierte el comunicado.

“Nada hace suponer que tal reducción en el horario implique una disminución en el consumo de la población”, dicen desde la UKRA, ya que, según datos de los proveedores, “solo el escaso 10% del total de las bebidas alcohólicas consumidas son adquiridas en pequeños comercios”, siendo la mayor parte comercializada en grandes cadenas, mercados y supermercados.

“solo el escaso 10% del total de las bebidas alcohólicas consumidas son adquiridas en pequeños comercios”, siendo la mayor parte comercializadas en grandes cadenas

“No sólo se está atacando injustificadamente el derecho de pequeños comerciantes, sino también la fuente laboral de 2.000 empleados. La ordenanza parece querer empujar a cualquier eventual infractor, fijando montos desproporcionados e impagables para un pequeño comerciante”, continúa el texto.

Una convocatoria amplia

“Esta reunión es un paso importante para trazar los lineamientos a seguir” por quienes se ven afectados por la norma, agregó Suárez Basso, que destacó también la participación y el apoyo del bloque de concejales del FpV Nacional y Popular en sus reclamos, ya que “además de votar contra la medida, fueron los que más se comprometieron”.

“Es importante que de estas convocatorias participen todos los kiosqueros, porque hay muchos que están desinformados y no saben que el municipio, con esta ordenanza, trabaja para favorecer a los grandes jugadores del rubro, como los supermercados y boliches”, indicó Suárez Bassso.

Los kiosqueros destacaron la participación y el apoyo del bloque de concejales del FpV Nacional y Popular en sus reclamos.

En la reunión participaron comerciantes locales, miembros de la UKRA y abogados especialistas, quienes se mantienen en contacto permanente y manifestando preocupación por el avance de la medida, que entraría en plena vigencia entre 90 y 180 días.

Los comerciantes de UKRA ya habían marchado el mes pasado a la Municipalidad de La Plata para reclamarle al intendente Pablo Bruera que dé marcha atrás con la ordenanza que los obliga a cerrar a las diez de la noche.

La medida fue impulsada por el oficialismo en el Concejo Deliberante como estrategia para combatir la venta de alcohol después de las 21hs, pero, según habían denunciado desde la UKRA, la reglamentación pone en riesgo 2.000 puestos de trabajo, peligrando la supervivencia de mil kioscos de la zona, generando, además, “comercio en negro”.

Propuestas

Asimismo, los representantes locales de la UKRA propusieron un “Plan de Concientización” para el consumo responsable de alcohol, demostrando su voluntad de ser partícipe en el combate contra los excesos.

La propuesta sugiere la creación desde la Secretaría de Cultura de “material didáctico audiovisual, charlas informativas, por parte de especialistas […] informando y concientizando acerca del consumo de alcohol y sus consecuencias”, alentando la participación de los padres en todo el proceso.

También propone una serie de campañas de difusión en la vía pública y en locales donde se permite el consumo de alcohol, que consiste en la proyección de “filmes cortos sin audio, sólo imagen, con advertencias acerca del excesivo consumo de alcohol en los bares, pubs y discotecas”.

Otras sugerencias buscan “acotar o anular la posibilidad de publicitar bebidas alcohólicas en la vía pública, vedando la posibilidad de realizar promociones que incentiven el consumo desmedido como las ofertas por cantidad”.