Por Roberto Álvarez Mur

La Cámara de Senadores convirtió en ley un proyecto que prohíbe los indultos, amnistías y conmutación de penas para delitos de lesa humanidad, basado en antecedentes de la Corte Suprema de Justicia y de organismos internacionales. El proyecto indica que cualquier intento de establecer una amnistía en delitos aberrantes contra la humanidad será considerado de “nulidad absoluta e insanable”.

“Es una reafirmación de las instituciones democráticas sobre la gravedad de los delitos de lesa humanidad y la obligación del juicio y castigo para sus responsables”, afirmó el secretario de Derechos Humanos de La Cámpora, Horacio Pietragalla Corti, hijo de desaparecidos e impulsor de la iniciativa que fue aprobada por unanimidad por los 52 senadores presentes en el recinto.

“Es una reafirmación de las instituciones democráticas sobre la gravedad de los delitos de lesa humanidad y la obligación del juicio y castigo para sus responsables”, dijo Horacio Pietragalla.

El artículo 1° del proyecto ahora convertido en ley estipula que “las penas o procesos penales sobre los delitos de genocidio, de lesa humanidad y crímenes de guerra contemplados en los artículos 6, 7 y 8 del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional y en los tratados internacionales de derechos humanos con jerarquía constitucional, no pueden ser objeto de amnistía, indulto o conmutación de pena, bajo sanción de nulidad absoluta e insanable del acto que lo disponga”.

La ley reglamenta la prohibición de la facultad de indultar a los autores de delitos aberrantes de conformidad también con lo interpretado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en los fallos “Mazzeo” y “Videla”, en donde se declaró la inconstitucionalidad de los indultos a autores de delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar. En tanto, el secretario de Derechos Humanos de La Cámpora explicó que con esta ley “se trata de establecer –vía legal– esta interpretación constitucional sobre la restricción de la facultad de indultar, amnistiar o conmutar penas en casos de delitos de lesa humanidad, de conformidad a lo ya fallado por la Corte Suprema para los casos concretos”.

Pietragalla Corti es un hijo de desaparecidos que fue apropiado y luego recuperado por las Abuelas de Plaza de Mayo, y se convirtió en 2003 en el nieto número 75 que este organismo de derechos humanos restituyó a su familia biológica. Es hijo de Horacio “Chacho” Pietragalla, asesinado en Córdoba por la Triple A.

La Cámara de Diputados había aprobado el tratamiento del proyecto de ley en 2014, con 173 votos a favor, ninguno en contra y 16 abstenciones de diputados macristas, quienes habían considerado la propuesta como “inconstitucional”. El diputado del Pro, Pablo Tonelli, había dicho que el proyecto “se inmiscuye en una decisión privativa del presidente de la República”.

la CIDH declara “inadmisibles las disposiciones de amnistía, las disposiciones de prescripción y el establecimiento de excluyentes de responsabilidad que pretendan impedir la investigación y sanción de los responsables de las violaciones graves de los derechos humanos”.

Por otro lado, la Corte Internacional de Derechos Humanos había establecido como “inadmisibles las disposiciones de amnistía, las disposiciones de prescripción y el establecimiento de excluyentes de responsabilidad que pretendan impedir la investigación y sanción de los responsables de las violaciones graves de los derechos humanos tales como la tortura, las ejecuciones sumarias, extralegales o arbitrarias y las desapariciones forzadas, todas ellas prohibidas por contravenir derechos inderogables reconocidos por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos”.

El proyecto recibió el respaldo de los diputados Horacio Pietragalla, Andrés Larroque, Eduardo “Wado” de Pedro, Mayra Mendoza, Juan Cabandié, María Luz Alonso, Mauricio Gómez Bull, Josefina González, Marcelo Santillán, Anabel Fernández Sagasti, Marcos Cleri, Remo Carlotto, Jorge Rivas, María Teresa Gacía y Edgardo Depetri.

“A partir de esta ley, ningún presidente podrá hacerlo nuevamente”, fueron las palabras, en aquel entonces, del diputado Remo Carlotto, presidente de la comisión de Derechos Humanos e hijo de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto.