Por Flavio Rapisardi*

En el libro La brecha de las noticias. La divergencia entre las preferencias informativas de los medios y el público, Pablo Boczkowski y Eugenia Mitchelstein señalan: “Los sitios de las grandes organizaciones mediáticas –CNN, El País, Clarín, La Nación, USA Today, The Guardian y otras– suministran al público gran parte de las noticias online que consume. Pero aunque gran proporción de las principales notas difundidas por estos sitios se ocupan de la política, las relaciones internacionales y la economía, los usuarios muestran una preferencia por las noticias deportivas, policiales, de ocio y espectáculos y estado del tiempo”. Pero, como sabemos, “deportes” y “espectáculos” son “industrias culturales” (o del entretenimiento, como sostienen los teóricos británicos) en donde no hay “ajenidad” a la política. Los affaires Angelici y Grondona post morten dan cuenta de que lo que allí se juega no son millones de dólares ascépticos, sino una acumulación de capitales que se producen en inversiones, transacciones y circulaciones que incluyen bancos, financieras, corporaciones, relaciones geopolíticas y, por supuesto, subjetividades (en este caso, deportivas) que definen algo más que un modo de diversión: una forma de politicidad, es decir, del convivir.

“deportes” y “espectáculos” son “industrias culturales” (o del entretenimiento, como sostienen los teóricos británicos) en donde no hay “ajenidad” a la política.

En el marco de la Copa América y con el triunfo que festejamos much*s (no a tod*s les gusta el futbol), TN tituló “Argentina humilló a Paraguay”. ¿Humillar? No faltan teorías que van a sostener que este término debería leerse en el marco de una competencia, que su sentido está anclado en lo meramente futbolístico (¿?), y otras. A much*s no nos parece lo mismo. “Humillar” a Paraguay es un término que se inscribe en un horizonte de sentidos e interpretaciones. ¿A alguien se le escapa la vergonzosa Guerra de la Triple Alianza? ¿Los periodistas deportivos de papel o virtuales están al tanto de la negativa brasileña de devolver el “botín” de esa oprobiosa empresa imperialista? ¿Tampoco saben de los intereses de destruir el Mercosur como marco de articulación regional política?

“HUMILLAR” ES UN TÉRMINO QUE SE INSCRIBE EN UN HORIZONTE DE SENTIDOS E INTERPRETACIONES. ¿LOS PERIODISTAS DEPORTIVOS ESTÁN AL TANTO DE LA NEGATIVA BRASILEÑA DE DEVOLVER EL “BOTÍN” DE ESA OPROBIOSA EMPRESA IMPERIALISTA? ¿TAMPOCO SABEN DE LOS INTERESES DE DESTRUIR EL MERCOSUR?

No hay excusas: periodismo deportivo en papel, virtual y audiovisual no pueden seguir insistiendo en la búsqueda de una especificidad más allá de las relaciones sociales, de los sentidos en pugna. Ese es el uso de la teoría que se les pide a los periodistas deportivos para que esa agresión de “cabeza de pelota” no se funde en el juego de los poderosos y pueda devenir en un término que se pueda llevar con orgullo del potrero al estadio.

* Subeditor de diario Contexto. Docente de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, UNLP.