Por Florencia Abelleira

“Los casos de Miguel Bru, Mariano Witis y Luciano Arruga ocurrieron en gobiernos democráticos, y para que no sucedan más tenemos que profundizar la democracia y la educación con un sentido de memoria”, dijo Gustavo Galli, coordinador de Inclusión Democrática en las Escuelas, al abrir la presentación del cuadernillo Los derechos humanos frente a la violencia institucional, elaborado por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación en colaboración con el Ministerio de Educación.

La jornada se llevó a cabo en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata y contó también con la presencia de Matías Moreno, director nacional de formación de la Secretaría de Derechos Humanos; Jorge Jaunarena, secretario de Derechos Humanos de la Facultad; Rosa Schönfeld, madre de Miguel Bru, y Raquel Witis, madre de Mariano Witis, dos jóvenes asesinados por la Policía. La publicación propone que los docentes puedan debatir con sus alumnos en la escuela sobre los derechos de los jóvenes y cómo evitar ser víctimas de la violencia institucional, como ocurre cuando la fuerza policial los demora en la vía pública sin justificación alguna por averiguación de la identidad, pudiendo negarse a declarar si son detenidos y llamar a sus padres inmediatamente.

LA PUBLICACIÓN PROPONE QUE LOS DOCENTES PUEDAN DEBATIR CON SUS ALUMNOS EN LA ESCUELA SOBRE LOS DERECHOS DE LOS JÓVENES Y CÓMO EVITAR SER VÍCTIMAS DE LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL.

Además, Galli resaltó que, junto al Ministerio Público Fiscal, en un mes van a estar presentando una aplicación web para que los chico puedan llevar en sus celulares algunos consejos para sortear situaciones de violencia institucional. Y remarcó la importancia de que sea un manual, pensado para trabajar en clase, con trabajos prácticos y definiciones claras.

El primer paso que da el cuadernillo es clave: define la “violencia institucional” como un fenómeno que “abarca desde la detención ‘por averiguación de antecedentes’ hasta formas extremas de violencia como el asesinato y la tortura psíquica y psicológica”. Y las enmarca como “situaciones concretas que involucran tres componentes: prácticas específicas (asesinato, aislamiento, tortura, etc.), funcionarios públicos y contextos de restricción de autonomía y libertad (situaciones de detención, de internación, de instrucción, etc.)”.

Cuando Rosa Bru tomó la palabra, felicitó la creación de este material educativo pero también pidió que sea haga extensivo a los padres. “Cuando me pasó lo de Miguel, lo primero que hice fue ir a la Policía, porque creía que me iban a dar la solución. Fueron sus amigos los que me dijeron que necesitábamos un abogado, y yo no sabía. Por eso digo que los padres también tienen que acceder a este contenido”.

“CUANDO ME PASÓ LO DE MIGUEL, LO PRIMERO QUE HICE FUE IR A LA POLICÍA. FUERON SUS AMIGOS LOS QUE ME DIJERON QUE NECESITaBA UN ABOGADO, Y YO NO SABÍA. LOS PADRES TAMBIÉN TIENEN QUE ACCEDER A ESTE CONTENIDO.”

En la misma línea, Raquel Witis dijo: “A pesar de la ampliación de derechos y lo que hemos avanzado en el país, este patrón de la violencia policial se mantiene como práctica estructural y se aplica fundamentalmente contra los jóvenes. Tenemos deudas que saldar. Y entre esas deudas está la democratización de las fuerzas de seguridad, del servicio penitenciario, de la Justicia, de alcanzar el principio de igualdad y no discriminación”.

Presentación de “Los derechos humanos frente a la violencia institucional” en Periodismo. (Foto: Prensa FPyCS)

El chivo expiatorio

“Siempre se ha considerado que hay personas más dignas que otras. Antes se quemaba a la brujas, en nuestro país se asociaba a los gauchos con la vagancia, fueron víctimas los inmigrantes y los pueblos originarios y también los subversivos que debían ser torturados y desaparecidos. Hoy el chivo expiatorio es el joven morocho que vive en determinados barrios”, remarcó Witis.

“HOY EL CHIVO EXPIATORIO ES EL JOVEN MOROCHO QUE VIVE EN DETERMINADOS BARRIOS”, REMARCÓ WITIS. Y RECORDÓ QUE ESTAS ESTIGMATIZACIONES SE VEN REFORZADAs POR LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

La mujer recordó que estas estigmatizaciones se ven reforzadas por los medios de comunicación y el problema se genera cuando estos discursos se vuelven pedidos de más policías, más cámaras, y favorecen la violencia policial en el espacio público y el aumento de detenidos en las cárceles.

“No podemos volver a la vida a nuestros hijos, pero sí podemos y debemos evitar que la historia se repita: quien cuida y guarda la memoria cuida y guarda la vida”, finalizó Witis.

Por último, Matías Moreno remarcó que no es un dato menor que sea el Estado el que publica este cuadernillo. “Hay un Estado que desde los últimos doce años ha asumido un carácter reparatorio, a partir de poner el oído en las demandas de unas minorías que se ubicaban en los márgenes de la agenda y convertirlas en leyes y políticas públicas”. Y finalizó resaltando la importancia del manual, que es “excelente para que los docentes del país utilicen esta herramienta para dar la batalla cultural”.


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