Por Eduardo Aller

De la mano de la transmisión HD de partidos de fútbol nacionales e internacionales y otros tantos eventos deportivos de primer nivel, desde el mundial del año pasado, la TDA vive una especie de boom, con un aumento permanente de los usuarios, lo que provoca que cada vez sea menos considerada “la televisión de Cristina” y cada vez esté más instalada como una opción complementaria o alternativa al cable pago.

Eso surge al consultar fuentes privadas y gubernamentales relacionadas con esta nueva tecnología. Se trata de un fenómeno explicable por la constante incorporación de canales a su grilla, la facilidad de colocación y la calidad de la imagen, y, por su puesto, su carácter gratuito.

Además de este presente, desde el Ministerio de Planificación Federal se mostraron optimistas con el futuro de la Televisión Digital Abierta para lo que resta de 2015. “Nuestro objetivo es tener 30 antenas más y subir las 82 señales que ahora está concursando el AFSCA antes de fin de año”, explicó a Contexto Osvaldo Nemirovsci, coordinador general del Consejo Asesor de TDA.

“Nuestro objetivo es tener 30 antenas más y subir las 82 señales que ahora está concursando el AFSCA antes de fin de año.”

En la actualidad, según se informa de manera oficial, hay 84 antenas activas, que en realidad se denominan Estaciones Digitales de Transmisión, con las cuales se ha logrado que un 85% de la población total del país pueda recibir la señal. En tanto, ya hay cinco en obra.

El funcionario explica que hay “muestreos y encuestas diarias para saber cuál es la valoración que los televidentes hacen de la TDA, qué canales se ven más, qué canales se ven menos, y qué canales les gustaría tener”.

Según Nemirovsci, “lo que queda claro es que el 90% plantea que le cambió la forma de mirar televisión”. Y sobre las críticas que se escuchan acerca de la falta de diversidad en los contenidos, consideró que es “relativo”, porque en “Capital Federal se puede ver Canal 13, y nadie se pregunta cuán oficialista es o no el Canal 7 de Chubut”.

“en Capital Federal se puede ver Canal 13, y nadie se pregunta cuán oficialista es o no el Canal 7 de Chubut.”

“Nosotros nos encargamos de los ‘fierros’, de que todos los argentinos que quieran puedan alcanzar la TDA; pero obviamente que alentamos la generación de los mejores contenidos posibles por parte de los privados”, agregó, siempre en diálogo con este medio.

“En primer momento, obviamente, las primeras señales que se incluyeron fueron las del Estado, como la TV Pública, Encuentro, Paka Paka, etcétera; y después se fueron sumando algunas privadas invitadas para probar el sistema”, explicó.

Es más barato

Si hay un sector que puede resultar un “termómetro” sobre la difusión de la TDA, es el de fabricación y venta de antenas. Y es ahí donde hay un consenso sobre la suba constante de usuarios, o de quienes se acercan a consultar. “Se incrementó mucho porque el cable es caro”, comentó a Contexto Mario Ibertis, dueño de la empresa M&M.

Es más, desde su página de Internet anuncia: “El cable se fue para arriba, use una muy buena antena. Hasta 90 canales en HD. Hoy 39… en junio 2015 se licitan 7 canales más = 46!! y se vienen más!!!” (sic).

Y aclara, para algún desprevenido: “La televisión digital no es satélite, ni video cable y es gratis. En verdad se llama TDT pero aquí se le llama TV digital abierta por que no se paga abono” (sic).

Es que las diferencias son importantes. Para los que no tienen un televisor con un decodificador integrado ni lo reciben gratis por parte del Gobierno –jubilados y beneficiarios de planes sociales y asignaciones–, los valores del kit para acceder a la TDA van de $1.000 a $1.500. En tanto, los que sólo necesitan la antena deben gastar entre $100 y $500. Como inversión inicial y única, ambas opciones son más económicas que los $470 por mes del servicio más básico de Cablevisión.

“Cuando lo conocen, les llama la atención el servicio, porque antes con una antena tenías cinco o seis canales y ahora tenés treinta por nada de plata”, respondió el vendedor Adrián, de antenaparatv.com.ar, ante la consulta de Contexto.

“Cuando lo conocen, les llama la atención el servicio, porque antes con una antena tenías cinco o seis canales y ahora tenés treinta por nada de plata.”

“Hay mucha gente que no sabe cómo funciona. El consejo que le damos es que no tienen que cambiar el cable pago si no quieren. Falta información porque no saben bien qué hay, no son los canales de Cristina, hay del Estado y de los otros”, señaló a este portal Jorge Rivarola, propietario de Antenas Riball.

“Lo del mundial pasado fue muy importante, porque muchos descubrieron que podían ver todos los partidos en alta calidad”, continuó el comerciante, y advirtió que tiene a su favor que “no se corta con la lluvia, ni por los edificios ni por los árboles”.

Rivarola no es el único que reclama una mayor campaña de difusión o que las casa de electrodomésticos y artículos para el hogar vendan los televisores con la antena incluida, para que se pague junto a las cuotas del producto. Más allá de los intereses propios de los fabricantes, Nemirovsci acepta las críticas. “Somos conscientes de que puede faltar publicidad y lo tomo como algo para mejorar”, reflexionó.

“La gente pone TDA porque es más barato y porque es lo que viene”, consideró en conversación con Contexto Ariel, de La Casa de las 10 mil antenas. Justamente, Nemirovsci dijo que el sistema se pensó “como insuperable para los próximos veinte años”, aunque aclaró que “nada indica que por donde hoy pasan cuatro canales mañana pasen más”.

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Cinco años y más licitaciones

El 21 de abril pasado, la TDA cumplió cinco años desde su primera transmisión. Desde el Ministerio de Planificación explican que, en los rincones del país de más difícil acceso, el servicio llega de forma satelital, desde el ARSAT-1. Para eso “se han instalado más de 5.000 antenas de TV Digital Satelital (TDS) en parajes rurales y más de 12.000 en escuelas rurales y de frontera, para que todos los argentinos tengan igualdad de oportunidades”.

En estos momentos, está en curso la licitación de 82 canales comerciales y sin fines de lucro, de alta y baja potencia, en todo el país. Según la agencia de noticias Télam, “la aparición más destacada dentro de ese escenario es la irrupción de medios desarrollados por experiencias populares, una novedad en el campo televisivo”.

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