En el medio del escenario, el guitarrista Juan M. Espada Poppe se enajena en su instrumento tirando las primeras líneas de la canción “Tiempo locura”. Es el cierre del show presentación del álbum debut de Suruba en El Teatro Sala Ópera. Cuando el tema toma forma y el resto de la banda ocupa sus puestos un pogo arremete copando el centro del lugar. “Ese tema es una fiesta”, dirá días más tarde el bajista Oky Birrocho. La canción que da nombre al LP es una síntesis del sonido del grupo: tempo constante, melodía cancionera y estribillo magnético.

“Tenés que entrar al mercado para que la gente te conozca, sino vas a seguir tocando para diez personas”

El recital que Suruba dio el pasado 20 de junio significó cerrar un etapa: darle sangre a las canciones de Tiempo Locura, el disco que define el nuevo rumbo del grupo tras cuatro años de silencio. “Es un primer disco de transición, si se quiere”, dice el armoniquista Agustín Pardo. Ahora, el rock and roll quedó atrás para dar lugar a composiciones cancioneras con variantes rítmicas. “Nos quedó muy ecléctico”, resume Nicolás Borello, cantante y principal compositor, “hicimos un rejunte de canciones de los últimos dos años”.

¿Cuál es la principal característica del disco? 

NB: Te encontrás con muchas mixturas y fusiones, con temas ochentosos y rockeros como “Demostraciones”; y con otros más modernos, de la nueva época de la banda como “Salvarte”, con violas acústicas y toques funkys.

¿Qué ven de interesante en esas mixturas? 

OB: Es una música distinta, original, esa era la búsqueda, un estilo propio.

NB:  Yo estoy seguro que eso se va notar más en el segundo disco, este fue un laburo difícil, no queríamos sacar canciones aunque sea largo, son trece y dura casi una hora. Después te das cuenta que podías haber sacado alguna, pero ya está, es un aprendizaje.

Pasaron del rock and roll a la canción, ¿qué cambió en la lírica?  

NB: A mí me inspira el desamor, pero nos dimos cuenta que nos estaba faltando algo más universal. Que las letras no sean tan personales, así cada uno puede interpretarlas a su manera. “Sigo andando”, “Sos mi verdad” van por ese lado. Es un desafío, cuesta más, pero es la forma de llegar a más gente.

¿Qué encontraron de atractivo en el formato canción? 

OB: Es parte de la identidad. Nosotros queremos hacer canciones y llegar a la gente de esa forma. Pero queremos que sean canciones con una vuelta de rosca musical, que sean lo más interesantes posible. Somos una banda cancionera, pero queremos dar música. Que cuando nos escuchen la flasheen.

Parece que quieren hacer de Suruba un gran producto. 

OB: Queremos dar un mensaje y que llegue. Hacer un producto de calidad, atractivo, que tenga un montón de condimentos y genere impacto. Es entrar en el mercado haciendo lo que nos nace, porque tenés que entrar para que la gente te conozca, sino vas a seguir tocando para diez personas y todo ese laburo y esas ganas la van a ver diez personas nomás.