Después de la disolución de Nerdkids, allá por el año 2010, Mr. Mön nunca logró la consistencia artística de aquel grupo que lo impulsó como un paladín extraño y futurista, la cara de una mercancía pop de esencia hardcore y estética animé que trascendió las fronteras locales y quedó gravitando como un proyecto de obra audaz. En el medio formó Poku -un plan musical y estético que se presentó en vivo en pocas ocasiones- y se dedicó a la producción y difusión de eventos de fandom y animé hasta que hace tan sólo un año, y un poco fuera de forma, se decidió a empezar de nuevo. “Pensé que no iba a cantar más, estuve tres años sin hacerlo”, dice. “Y cuando volví sentí que no había perdido mi voz, sino que había encontrado nuevas herramientas”.

“Me gusta eso que alcanzamos con Nerdkids de banda respetada, de culto”, dice Mr. Mön

Reset-Start!, su primer larga duración en solitario, significa el regreso de Mr. Mön con la disposición de una banda de rock, potente y maleable, que recuerda mucho a su banda iniciática. Junto a músicos de Malhú y Margarita Metralleta, el cantante -que se acaba de instalar en Capital Federal para darle impulso a su carrera- se ladea entre el pop, el hard-rock, el raggamuffin y el hardcore, con canciones que parecen pequeños manifiestos internos desde una óptica renovada. “En este último tiempo cambió bastante mi vida”, dice Mr. Mön. “Me enamoré de nuevo y estoy viviendo en otra ciudad. Es un nuevo comienzo completo, en lo personaje y en lo personal”.

El otro día escribiste “No importa quiénes éramos, lo importante es quienes queremos ser”. ¿Te sentís lejos del Mr. Mön de Nerdkids?

Sí, me siento lejos, pero igual lo veo; todavía está ahí y me mantengo en contacto. Cuando necesito algo de él se lo pido: algunos sentimientos, algunas cosas que pensaba en ese momento y todavía me quedan sin resolver, actitudes que ahora no comparto tanto y que de todas formas me parecen pintorescas y le pueden hacer bien a alguien, o molestar a alguien también.

En la canción “Yo nunca grité un gol”, que abre el disco, seguís jactándote de ser un chico raro…

En ese tema recurro a ese Mr. Mön, al más anti, porque tengo ese sentimiento todavía. Sigo sin gritar un gol, pero no estoy tan enemistado con el fútbol como con otras cosas que tienen que ver con el macho popular. Ahora más que un chico raro estoy a poquito de ser un viejo mañoso, creo que me voy convirtiendo en ese de a poco. Tengo algunas rebeliones que no me dan tregua.

¿Contra qué te rebelás ahora, siendo un adulto?

Contra ese Mr. Mön del pasado, hay cosas que ya no comparto, por ahí ciertos libertinajes que no me quedan cómodos. No es que ahora estoy huyendo hacia la derecha, pero creo que estaba demasiado descontrolado y me estaba dañando a mí y a mi entorno. Capaz que tiene que ver con el nuevo amor, que significa un nuevo amor para conmigo, una nueva manera de relacionarme. Estoy atravesando un proceso de sana soledad.

En “Adolescente demente” sos muy crítico con algo que representaste hasta hace muy poco, ¿no te parece?

Es que veo que se le da demasiado valor al adolescente, todo apunta hacia eso, como si fuera lo más copado o cool. Los que no lo son quieren serlo, todos van hacia ese lugar y me parece darle demasiado valor a un momento en el cual uno mismo no se lo da. Adolescente viene de adolecer, habla de una carencia, así que querer ir en esa dirección me parece algo absurdo y demencial.

Cada canción aborda un tópico diferente pero muy arraigado al momento, ¿te cuidás con lo que escribís?

Hay que ser responsable con el mensaje porque después te termina afectando a vos. Yo apunto a mostrarme tal cual soy, y si tengo que exagerarlo, lo voy a hacer para que se entienda. Soy un chico raro, un poco rabioso y gritón. Me sigue gustando el animé y los videojuegos. Este disco se lo quise dedicar a ese mundo que me dio tantas alegrías, aunque no sé si seguiré molestando con lo mismo porque yo mismo me voy aburriendo, pero por ahora yo tengo este lenguaje. No sé a quién llegará, pero sale de mí.

¿Qué opinión te merece BubbleGlam, a diez años de su lanzamiento?

Es una locura ese disco, se grabó en una semana y no está masterizado. Le escucho algunas imperfecciones de la inmediatez, pero sigue siendo fuerte, suena con mucha consistencia. Supongo que todavía sigo intentando hacer ese disco. Ojalá Reset-Start! se acerque un poquito a lo que fue BubbleGlam porque sigue sonando actual. El que lo descubre dice: “¿Y esto? ¿Cuándo pasó?”.

El otro día tocaste con Russ en Much Music para homenajear a Toto, y siempre se especula con un posible reencuentro de Nerdkis.

Seguimos siendo nerds, pero ya no somos kids, hay otras ocupaciones y prioridades. Cada uno está con su carrera musical y dándole importancia a eso. Los Nerdkids éramos cinco adolescentes que estábamos solamente dedicados a eso. En ese momento no llegamos a donde queríamos llegar, pero ahora estoy seguro que sí. Me gusta eso que alcanzamos de banda respetada, de culto. Y, lo más importante de todo, nosotros nos seguimos queriendo y respetando mucho.

Mr. Mön presenta Reset-Start! mañana viernes 12 de junio en El Especial (Montevideo 175 – Bs. As.) junto a La Ola Que Quería Ser Chau y Jona de Los Espíritus. 20 hs.