El día del periodista

En el marco de un nuevo Día del periodista, Contexto saluda y reflexiona acerca de su papel en el escenario argentino en la actualidad. Conmemorar el Día del periodista en la Argentina no es sólo recordar la fecha de la primera publicación de un periódico argentino, La Gazeta de Buenos Ayres, sino también dedicar un momento de reflexión sobre un oficio que ocupa un papel fundamental en los procesos políticos y sociales de nuestros tiempos. Dos saludos y reflexiones.

Esos que no abundan

Por Carlos Barragán

Entiendo que me traten de periodista, que es una categoría que todavía dudo si utilizar para mí mismo. Pero no es de mi caso particular de lo que quiero hablar hoy. Que periodista se le dice a Mercedes Ninci y a Horacio Verbitzky. Periodista es el dueño de un diario de docientos ejemplares que en un pueblo de La Pampa se pelea con el patrón del lugar, y periodista es el adinerado Fontevecchia que no se pelea con patrones. Puesto de esta manera, entiendo que yo pueda pertenecer a este universo casi infinito. Y desde este precario lugar conozco periodistas que se juegan por sus ideas, que ponen todos los días su prestigio en la boca de las hienas, y conozco a las hienas.

Conozco a los periodistas que hablan para defender a los más débiles, a los que hablan para defender empresas y a los que hablan para defenderse a sí mismos. Y también hay periodistas que se volvieron locos de tanto forzar la realidad para que los dueños de las empresas periodísticas puedan seguir acumulando poder. Y periodistas que luchan porque su trabajo algún día llegue a ser conocido, mientras lo tienen como una planta adornando alguna redacción corporativa. Es tal la variedad de periodistas, que en este día no sé bien a quién debo saludar. Supongo que a algunos de ellos, los que todavía piensan que hay un tipo en la calle por el cual pueden hacer algo que lo ayude a vivir mejor. A esos que no abundan, entonces: feliz Día del periodista.

Del lado de los sectores populares

Por Pablo Llonto

Un nuevo Día del periodista, pero la misma reflexión. No celebraremos con toda la felicidad del mundo hasta que no tengamos centenares de miles de periodistas que, mayoritariamente, se paren del lado de los sectores populares, de los explotados, de los pueblos latinoamericanos. De los grandes dueños de los medios no se puede esperar más que negocios y codicia, en nombre de la prensa libre, a la que realmente sepultan cada día bajo los escombros de sus cuentas bancarias en el exterior. Por Walsh y por las compañeras/compañeros que ya no están y eligieron el periodismo militante, un humilde brindis. Porque nunca los/las olvidaremos. El miércoles 10 de junio a las 14hs, en la esquina de Clarín, Finocchieto y Tacuarí, los recordaremos en un acto.