Por José Welschinger

El juicio por el “Plan Cóndor”, la operación mediante la que se articularon las dictaduras latinoamericanas de 1970, ingresará hoy en su recta final cuando el Tribunal Oral Federal 1 de la Capital Federal comience a escuchar los alegatos. El veredicto podría darse a conocer en septiembre.

Datada en 2008, la causa fue subdividida en Cóndor I, Cóndor ll y Cóndor lll; y para su mejor seguimiento, se produjo una la subdivisión en capítulos, que estudiaban el accionar entre binomios de países: Argentina-Chile, Argentina-Brasil, Argentina-Uruguay, Argentina-Paraguay, y Argentina-Bolivia. También se incluyó “Automotores Orletti”, ya que gran cantidad de desaparecidos que provenían de Uruguay y Bolivia, fueron alojados en ese centro clandestino de detención ubicado en el barrio porteño de Floresta.

El Tribunal Oral Federal 1 de la Ciudad integrado por los jueces Adrián Federico Grünberg, Oscar Ricardo Amirante, Pablo G. Laufer y Ricardo Angel Basílico será quien juzgara las pruebas presentadas durante el debate oral, por el que pasaron 222 testigos, la gran mayoría por el sistema de videoconferencia en los consulados argentinos situados en el extranjero.

El último capítulo analizado durante el juicio fue el de Argentina-Bolivia, con el antecedente de que el juez federal Rodolfo Canicoba Corral había solicitado en su momento la captura del dictador boliviano Hugo Bánzer Suárez por su responsabilidad en el plan de coordinación de las dictaduras del Cono Sur, antes del fallecimiento del ex Presidente boliviano en 2002.

El fiscal Pablo Ouviña explicó que “toda la prueba recolectada hasta el momento es común para todos los hechos” y detalló que por la causa pasaron “varios querellantes, entre los que estuvieron la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), y particulares”.

En el marco del proceso, también se descubrieron los Archivos del Terror en Paraguay gracias a la participación del premio Nobel Alternativo de la Paz, Martín Almada, quien además fuera víctima del Cóndor. Almada advirtió que “el Cóndor sobrevuela aún en América Latina, en la impunidad y en el horror de las víctimas”, y destacó la “complicidad cívico-militar y religiosa que aún se mantiene, a pesar de los años”.

En el procesamiento de Videla, Canicoba Corral consideró que existían tres fases o etapas que integrarían el siniestro plan: “El intercambio de información de inteligencia entre los Estados, la ubicación del denominado elemento subversivo y la ejecución o traslado del sujeto de cualquier otro país signatario”.

La historia del Plan Cóndor también incluye la reconstrucción del asesinato de Juan José Torres, ex presidente de Bolivia, que se encontraba al momento de su muerte exiliado en Argentina, en julio de 1976. La investigación, desarrollada por el periodista Martín Sivak, en su libro “El asesinato de Juan José Torres, Banzer y el Mercosur de la muerte“, intentó establecer la conexión entre Banzer y la persecución de exiliados en la Argentina.

“Cuando se publicó el libro –explica Sivak-, Banzer acababa de ser elegido como presidente democrático. Fue en el año 1997 y la publicación intentó demostrar que el flamante mandatario no sólo había sido un dictador sino que tenía una responsabilidad importante en la coordinación del accionar represivo. Algo que siempre negó, más allá de que su propio ministro del Interior lo reconoció en una oportunidad, lo que derivó además en la investigación que se inició en España, referida a la veta boliviana de la operación Cóndor”.

Luz Zaldúa, coordinadora del área Verdad, Memoria y Justicia del CELS, comentó a Contexto que el Centro de Estudios Legales y Sociales se presenta en la causa en calidad de querellante, representando a familiares de las víctimas.

Durante esta instancia del juicio oral, el CELS presentará material probatorio acumulado durante años de investigación, consistente en testimonios, archivos y documentos referentes tanto a la asociación ilícita de los imputados, como al secuestro y la desaparición de las víctimas. Parte de las pruebas que presentarán, son los archivos provenientes de Brasil, Paraguay y Uruguay.

En esta etapa del proceso, la presentación de los alegatos, la justicia deberá dictaminar si las acusaciones quedan probadas por los testimonios y los documentos presentados. Luego, la defensa tendrá una instancia de réplica en la que se dará lugar a cualquier presentación por parte de los acusados respecto de lo juzgado, y luego sobrevendrá la sentencia dictada por la justicia.