Por Maximiliano Ceci

Paulina es el nombre con el que debutó La Patota, el nuevo film de Santiago Mitre, en el Festival Internacional de Cannes. “La originalidad del tema y la mirada sin concesiones” sobre la historia de una mujer que sufre una violación le valieron el Gran Premio de la Semana de la Crítica. “Estábamos muy expectantes y medios asustado como todos lo que hacen algo que se presenta al público. Nos dimos cuenta que la película se comunica bien con el público, al menos con el que hubo en Cannes. Fue muy bien recibida y hubo charlas interesantes”, contó Mitre a Contexto.

La nueva apuesta del co-guionista de Leonera, Carancho y Elefante Blanco comenzó por pedido de Axel Kuschevatzky para realizar el remake de La Patota. “Yo no había visto La Patota. La vi por primera vez y hubo algo del personaje y del tema que estaban en la versión original que me parecieron un potencial disparador para escribir una nueva versión de la película”. El film de 1960, dirigida por Daniel Tinayre y protagonizada Mirtha Legrand, narra la historia de una profesora de Filosofía que es atacada y violada por una patota en Buenos Aires. Tras realizar El Estudiante (2011), Mitre comenzó adaptar esta historia que desde un principio la pensó como una película de actores, “en el sentido de que el modo en que se paran los personajes es tan importante como la dramaturgia”, explicó.

La película es un relato emocionalmente complejo. Una abogada joven, que abandona su trabajo en el Poder Judicial y retorna a su pueblo natal. Allí comienza a dar clases en una escuela suburbana como parte de un programa de inclusión. Una noche es atacada y violada por una patota.

“Yo quería trabajar con actores que pudieran asumir esa complejidad que tenía la película a priori. Todos los planteamientos morales que le surgen a ella y a su padre. Yo sabía que necesitaba trabajar con actores que pudiesen asumir responsabilidad. Ya en la estructura del guión estaba pensando en Dolores (Fonzi) como la actriz que reunía todas las características para interpretar a esta Paulina, y apareció también la posibilidad de Oscar Martínez para que haga del padre, que es un actor excepcional con el que siempre había tenido ganas de trabajar”, contó Mitre.

El elenco principal se completa con Estaban Lamothe -con quien ya había trabajado en su primer film-, Verónica Llinás, Laura López Moyano y Christian Salguero. Sumado al casting que realizó su hermana durante meses con actores de Misiones y Paraguay que conformaron la patota.

El cambio de territorio de Buenos Aires a Misiones fue otra de las decisiones de la adaptación. “Hay una cuestión geográfica que era interesante para la película. La vegetación, la tierra roja, una especie de condición de ciudad de frontera que tiene Misiones. Está ahí en el límite entre Paraguay y Brasil. Otro factor, es que al estar vecinos al Paraguay, sobrevive el guaraní como lengua y era interesante para el guion que además el personaje tuviese como una incomprensión del lenguaje, del entorno”.

“trabajamos los mismos que venimos haciendo películas hace quince años.El problema al que se va a enfrentar la película ahora, es cuando se estrene comercialmente”.

A diferencia de El Estudiante que se rodó durante 8 meses mediante una producción independiente, La Patota tuvo 8 semanas de rodaje. Este film contó con una estructura de producción más grande. La productora principal fue La Unión de los Ríos, compañía que Mitre comparte con Agustina Llambi Campbell, Alejandro Fadel, Martín Mauregui y Fernando Brom, pero también participaron Lita Stantic Producciones, Telefé Cine (Telefónica Studios), Story Lab (Ignacio Viale) y Full House (Francia), mientras que Ad Vitam ya se quedó con los derechos para el mercado francés.

“Desde su concepción ya era una película mucho más grande en cuanto a producción. Es muy difícil organizar el presupuesto en ocho semanas de corrido. Todo el armado del proyecto fue muy difícil y lo sufrí bastante. El rodaje fue agradable y hasta divertido. Los que trabajamos somos los mismos que venimos haciendo películas hace quince años. Es positivo pasar a una estructura de producción más grande pero con la misma gente que veníamos trabajando. El problema central al que se va a enfrentar la película es ahora cuando se estrene comercialmente”, dijo Mitre.

El remake de La Patota, relato atravesado por las convicciones personales y la problemática de la violencia social, se estrena el 18 de junio en Argentina mientras Mitre empieza a diagramar su nueva ficción que tendrá como escenario las esferas del poder político.