Pérez: “Nuestras influencias están dentro de la escena local”

Pérez: “Nuestras influencias están dentro de la escena local”

Con la edición de La hora de los pájaros, su tercer disco, la banda consolida su poderío pop y experimental. Escuchá acá dos canciones adelanto. Por Luciano Lahiteau

1367
0
Foto Manuel Cascallar

Después de dos discos que necesitaron de una reedición –Pérez, de 2010, y 17 canciones para autopista, de 2012- el cuarteto que integran Ramiro Sagasti (voz, guitarra y teclados), Martín Lambert (batería, teclados, voces y percusiones), Matías Zabaljáuregui (guitarra y voces) y Diego Goldszein (bajo) publica La hora de los pájaros, su primer trabajo en sociedad con una discográfica, S-Music Records. “Nos ofrecieron un trato que era justo –explica Sagasti-. Notábamos que teníamos una falencia en cuanto a la divulgación de nuestras obras, por lo tanto hacemos esto para ver qué sucede. Después veremos si seguimos, pero no hay nada más que un trato justo”.

El acuerdo no modificó los planes del grupo, que ya tenía listas las canciones, grabadas en los estudios Romaphonic, Orión y De la jungla, con ingeniería y mezcla de Hernán Ascóniga. Es la primera vez que Pérez dedica tanto tiempo a la producción de un álbum. “Antes quizás era todo más hacia adelante –señala Martín Lambert-. En este disco hemos ido hacia atrás y recomenzado varias veces hasta encontrar una idea que realmente nos gustara”.

La hora de los pájaros es un concentrado de 9 canciones poderosas, donde el grupo se permite la inclusión de sonidos novedosos para su discografía –baterías electrónicas, saxos, efectos de voz y teclados- y una variedad compositiva que no rompe el relato de un disco en donde Pérez vuelve a mostrar su ya característico y delicado equilibrio cancionero, entre melodías pop bien expresadas en la canción “El mutante”:

En La hora de los pájaros también hay lugar para la experimentación minimalista como predomina en el tema “Rompimos todo”:

¿Qué diferencia a este disco de los dos anteriores?

Lambert: Pudimos probar más cosas. Algunas quedaron en el camino, pero eso sirvió como filtro para que quede el tejido final de las canciones, sus arreglos y orquestaciones. Creo que estamos más libres a la hora de componer.

Sagasti: Estamos más maduros, sonamos mejor. A medida que pasaron los años los cuatro nos fuimos dedicando más al grupo y eso se ve reflejado en la interpretación y la composición.

En las letras de este disco parece haber más lugar para lo onírico o la fantasía, ¿lo ven así?

Sagasti: Pérez es un grupo donde componemos todos, así que hay una variedad lógica. También está “Perla”, una canción de nuestro amigo Daniel Bazet, que es diferente de nuestra lírica. Creo que hay más espacio para eso pero sigue habiendo una gran presencia de imágenes cotidianas. No sé bien lo que uno hace cuando compone una canción, o qué procesos se activan. Me parece que hay algo que tiene que ver con la idea y con la sonoridad. Yo siempre menciono a Charly García y a John Lennon porque para mí son los referentes más claros en ese sentido: en “Watching the wheels” Lennon está mirando las ruedas de los autos y a la vez está diciendo algo que para mí es muy profundo, al igual que Charly en “Ojos de videotape” o “No soy un extraño”. A mí me pasa así, yo voy por ese camino. Encontrás una frase que contiene un idea y a partir de ahí le das para adelante.

La gimnasia de componer los cuatro es poco común, ¿cómo fue evolucionando esa simbiosis?

Sagasti: Es un proceso dialéctico, un diálogo, en el cual tenés que enfrentar tu vanidad. Supone confiar en los compañeros, porque cuando alguno tiene una idea y la expone ante el grupo se tiene que atener a las opiniones y a los eventuales cambios. Hay mucho de eso en este disco. Por ahí llevás una letra que para vos tiene un significado súper poderoso pero te la cambian… y es así.

En el plano musical ustedes tienen una tradición de rock argentino que reivindican, ¿qué otras cosas aparecen en este disco?

Sagasti: Siempre estamos escuchando bandas nuevas, o viejas que no conocíamos. Puede ser que aparezcan ciertos efectos y texturas que hemos escuchado y nos gustan, pero tampoco nos vamos a comprar el teclado que usa Tame Impala. Nunca tuvimos eso de crear la música a través del fetiche. Creo que la mayoría de las influencias están más cerca de lo que uno piensa, no tanto en las bandas que uno va descubriendo, sino dentro de la escena local. Te vas retroalimentando y no solo en el plano artístico, sino también en la logística y el uso de determinados elementos técnicos.

¿Qué esperan de este disco?

Lambert: Le pusimos mucho de nosotros y pasó de todo en el medio. Ahora simplemente hay que dejarlo ir, como a un barquito de papel: que vaya y que pase lo que tenga que pasar.

Pérez presenta “La hora de los pájaros” el viernes 26 de junio a las 20.30 hs, en el Teatro Bar de La Plata.

COMPARTE