Por Maximiliano Ceci

La decisión de escritorio terminó con el portazo de Daniel Angelici en la Asociación del Fútbol Argentino. El empresario del juego apuró la lengua en el programa Animales Sueltos, que conduce Alejandro Fantino: “Esta AFA la armó el Estado, el kirchnerismo. En Viamonte no se decide nada, hay que ir a Balcarce 50. ¿Para qué seguir participando de eso?”.

Durante toda la semana, las corporaciones mediáticas le tendieron el paño para que los dados abrieran el juego en la carrera hacia a la Rosada, presentando al presidente del club de la ribera como víctima de una conspiración organizada por militantes de agrupaciones opositoras al club.

Un estudio realizado por la consultora CEIS arrojó que más del 50% de los habitantes de Capital Federal celebra el fútbol gratis. Pese a eso, el alcalde de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, jugó las mismas fichas que su par. Después de criticar las políticas de estatización en diálogo con La Nación, contó que le molesta ver los partidos mientras la publicidad reniega de los irremediables problemas que tuvo con el subte. Por eso, en su gambeta hacia la presidencia, dejó en claro que el Fútbol para Todos va volver a ser para unos pocos.

“Hay que despolitizarlo”, dijo Macri, olvidando las gigantografias en las que posó junto a su candidato en las últimas elecciones de Boca. La jugada de los miembros del PRO es clara. Se trata de cambiar las reglas del juego. Volver a mezclar y repartir. “Es probable que vayamos hacia un sistema mixto, de fútbol pago y del Estado”, propuso Angelici.

“Parte de la concepción que ellos sostienen, que es la vía liberal de los noventa, privatizadora y haciendo un negocio para unos pocos en desmedro de la mayoría”, reflexionó Viviana Vilas.

Frente a este “río revuelto”, la comentarista de FpT, Viviana Vilas, reflexionó en Contexto acerca de la oferta de campaña: “Parte de la concepción que ellos sostienen, que es la vía liberal de los noventa, básicamente privatizadora y haciendo un negocio para unos pocos en desmedro de la gran mayoría”.

“Una tribuna con un relato de fondo. O un partido del viernes que recién podías ver el gol el domingo”, recordó Vila e invitó a jugar a que por un mes vuelva a ser todo como antes para desnaturalizar el consumo que se da desde 2009. “A ver si todos los que se quejan no pedirían la vuelta del Fútbol para Todos. Creo que esto debe mejorarse, pero jamás volver para atrás”, dijo.

Antes de 2009, para muchos la pelota empezaba a correr cuando aparecía un arquero los domingos a la noche que nos decía “Esto no es Fútbol, esto es Fútbol de Primera”, y recién ahí podías ver el gol de Palermo con las dos piernas, la boba de D’Alessandro, la toreada de Román y la ilusión de ver a tu equipo. “La acusaron a la Presidenta de la Nación de que hablaba de secuestros de goles. Es verdad lo que dijo. Ella lo que expresó es lo que todos sentimos. La importancia que ellos le daban a esconder los goles y darlos después, eso es secuestrar”, recordó el comentarista de Fpt, Alejandro Apo, a Contexto.

En las calles porteñas, los futboleros buscaban los pizarrones escritos con tiza: “HOY: Boca vs Vélez. 1 cerveza + 1 mozarela. 30 $”. Los pueblerinos se repartían entre la cantina del único club, el bar de José o algún amigo que tenía el “pague para ver”. La llegada del Fútbol para Todos metió la pelota en cada una de las casas. “Sabemos que el fútbol forma parte de la cultura popular, y como tal es un derecho que el Estado debe garantizar. ¿Quién podría negar eso en un país donde el gran entretenimiento de las familias y los amigos es ver fútbol, escucharlo o ir a la cancha?”, dijo Florencia Saintout.

“Antes se atrapaba al fútbol en el despacho de los negocios. Lo que hizo esta gestión fue sacarlo del despacho y llevarlo a los sueños de barrio”, dijo Apo.

“Antes se atrapaba al fútbol en el despacho de los negocios. Lo que hizo esta gestión fue sacarlo del despacho y llevarlo a los sueños de barrio”, dijo Apo, y recordó que su colega Víctor Hugo Morales fue un gran militante para devolver el fútbol a la gente. “No te olvides que en 2009 el Fútbol para Todos fue la primera muestra cabal de que se podía abrir el juego”.

Esa partida continuó con la Ley de Servicios Audiovisuales que el reñido rival de las corporaciones intentó cortar con cautelares para que la información no quede en manos del pueblo. Pero esta semana, mientras Víctor Hugo conducía su programa La Mañana, se encontró con la propuesta del presidente de Boca para que Clarín recupere el fútbol. “Quitarle el fútbol a la gente para dárselo a Magneto para que haga su negocio. Es imperdonable” dijo el conductor, y aseguró: “El fútbol es pagado por el Estado y es dado a la gente. O sostenido por lo privado y dado a unos pocos”.