El 73% de los hogares del barrio Savoia consume agua contaminada

El 73% de los hogares del barrio Savoia consume agua contaminada

Un estudio de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de La Plata detectó que el agua de tres de cada cuatro casas de ese barrio de City Bell, está contaminada por bacterias y minerales tóxicos. Diarrea infantil es la enfermedad más común.

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El agua en 3 de cada 4 casas del barrio Savoia, en City Bell, está contaminada. (Foto Alejandro Palladino)

Por Leandro Gianello

City Bell tiene un patio trasero que se llama barrio Savoia. Son pocas las cuadras que separan la estación de trenes, ubicada en el cruce de la sofisticada calle Cantilo con avenida Centenario, hasta el fondo mismo del caserío que da a los límites de la autopista La Plata-Buenos Aires. Hasta que llegó el boom de la construcción y el crecimiento económico, era un arrabal con pocas aristas comparativas con su vecino del otro lado de las vías, y al que rara vez se le prestaba atención. Hoy en Savoia conviven bolsones de marginalidad, pilas de basura, escombros y alimañas, con pujantes casas y quintas de fin de semana: una realidad recurrente en el conurbano platense de los contrastes violentos.

Aunque con la expansión urbana llegó el asfalto, esa mejora no estuvo acompañada por la ampliación de otros servicios más elementales, como una red de agua potable. En Savoia casi todos los vecinos sacan agua de las napas, y en tres de cada cuatro casos ese líquido está contaminado con bacterias y minerales tóxicos, como reveló un estudio efectuado por el Taller de Aguas de Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata.

Este proyecto de extensión, que lleva más de veinte años analizando el agua de los barrios marginales de la ciudad y que ha detectado contaminantes en otras zonas pobladas en donde se extrae líquido de las napas, concluyó que, sobre un total de veinteséis muestras seleccionadas al azar, “diecisiete resultaron no potables microbiologicamente y ocho presentaron elevados niveles de nitratos”.

UN 73% DEL AGUA DE las casas EN EL BARRIO SAVOIA TIENE DISTINTOS GRADOS Y TIPOS DE CONTAMINACIÓN. ALTOS NIVELES DE NITRITOS Y OTROS ELEMENTOS MINERALES TÓXICOS.

El informe señala que un 73% del agua de los domicilios relevados en el barrio Savoia tiene distintos grados y tipos de contaminación, descubierta a través de análisis fisicoquímicos que detectaron altos niveles de nitritos, nitratos y cloruros, entre otros elementos minerales tóxicos.

Los análisis microbiológicos realizados por los expertos del Taller de Aguas, en tanto, determinaron que la napa de la que los vecinos procuran agua contiene un gran porcentaje de “bacterias coliformes totales, bacterias coliformes fecales, Escherichia coli y Pseudomonas aeruginosa”.

El agua en 3 de cada 4 casas del barrio Savoia, en City Bell, está contaminada. (Foto Alejandro Palladino)
El agua en tres de cada cuatro casas del barrio Savoia, en City Bell, está contaminada. (Foto Alejandro Palladino)

“El estudio se realizó a demanda del barrio, en donde surgió el pedido original”, dice a Contexto Leonardo Cano, doctor en Química de la Facultad de Ciencias Exactas y encargado de dirigir el proyecto del Taller de Aguas.

“Primero se realizó un contacto con la Unidad Básica 12 de enero y su gente, y luego hubo una reunión en el barrio y se seleccionaron las casas en donde hicimos las muestras”, recuerda el especialista.

CASI TODOS LOS VECINOS SACAN AGUA DE LAS NAPAS, Y EN TRES DE CADA CUATRO CASOS ESE LÍQUIDO ESTÁ CONTAMINADO CON BACTERIAS Y MINERALES TÓXICOS

Teóricamente, las napas profundas de la zona no están contaminadas, pero alcanzar esas profundidades es una salida a medias, ya que en ese caso la posibilidad de consumir agua mala o buena depende en gran medida de las posibilidades monetarias de los vecinos. El doctor Cano brinda una pista: “es un barrio con mezcla de clases de bajos recursos y altos recursos, que pueden realizar pozos según su alcance económico”.

Es así que “los pozos de los sectores de altos ingresos superan los cincuenta metros de profundidad, mientas que los de bajos ingresos no pasan los treinta metros”, y la gran mayoría de estas napas más superficiales, dice Cano, “tienen contaminación bacteriológica por materia fecal y fisicoquímica, que provoca asfixia interna en bebés”.

Luego de un recorrido por el barrio, las posibles causas están a la vista de cualquiera: agua estancada y olor a podrido en zanjas desbordantes al frente de las casas, en tuberías que no conducen ni descargan en ningún lado, decoradas con abundante basura. No es necesario ser un científico para suponer que ese líquido nauseabundo, tarde o temprano, va a filtrar a las napas.

El agua en 3 de cada 4 casas del barrio Savoia, en City Bell, está contaminada. (Foto Alejandro Palladino)
El agua en tres de cada cuatro casas del barrio Savoia, en City Bell, está contaminada. (Foto Alejandro Palladino)

Catálogo de enfermedades

Entre las enfermedades que provoca el consumo de agua no apta, figura la diarrea infantil, “causada por algunos virus, bacterias y parásitos y que ocurre cuando el número de bacterias coliformes totales y la presencia de Escherichia coli y Pseudomonas aeruginosa supera los límites establecidos”, dice el informe.

Otro padecimiento que puede llegar a manifestarse es la Metahemoglobinemia o “enfermedad azul de los bebes”, una afección que ocurre cuando el agua ingerida tiene un “contenido mayor que el permitido de nitratos y nitritos, y que en niños pueden causar serias dificultades respiratorias por falta de oxígeno.

Todas y cada una de estas enfermedades pueden contrarrestarse con técnicas sencillas, como la purificación a través del hervor o la aplicación de lavandina, pero no pueden enfrentar el desinterés de un municipio que “trae a Miranda al centro de City Bell, mientras que a cinco cuadras hay agua podrida”, señala Federico Nievas, militante de la Unidad Básica 12 de enero del barrio Savoia.

“Hay agua estancada y contaminada por las cloacas”, dice Nievas. Ese líquido que desborda constantemente suele llegar incluso a las casas más bajas que el nivel de calle.

Esa es una problemática de origen estructural que involucra una pésima relación “entre el asfalto mal hecho y el drenaje sin salida”, dice Candela Cedrón, docente y militante en el barrio.

Mientras tanto, las esperadas obras de electrificación y refuncionalización de la estación de trenes de City Bell avanza sin pausa, y a unas cuadras de ahí, una vecina toma mate con su hija en la puerta de la casa, cargando un termo con agua del único lugar de donde puede sacarla: el pozo del fondo de su casa.


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