Por Florencia Abelleira

“El cine político reivindica la memoria. Es un puente que nos hace transitar y recorrer las distintas historias que va enmarcando, y nos permite democratizar la información para dudar, discutir, aprender y observar desde lo más profundo la problemática reflejada”, dicen desde la organización del Festival Internacional de Cine Político (FICiP). Del 7 al 13 de mayo se proyectarán más de 130 películas de todas partes del mundo en la quinta edición de este festival que cuenta con el auspicio del INCAA, la Red Nacional y Popular de Noticias (NAC&POP), la Agrupación Oesterheld y la Asociación Argentina de Teledifusoras Pymes y Comunitarias (AATECO).

La entrada será gratuita y las sedes en las que se proyectarán los filmes serán el cine Gaumont (Rivadavia 1634), el Auditorio del Hotel Bauen (Callao 360), el auditorio de la Cámara de Diputados de la Nación (Rivadavia 1865), el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti y el Espacio Cultural Nuestros Hijos –ECUNHI–, estos dos últimos ubicados en la ex ESMA (Av. del Libertador 8151).

Habrá largos, cortos y mediometrajes de 34 países, tanto del género ficción como documental, además de conferencias, encuentros y una competencia online de videos sobre energía renovable y nuevas tecnologías con participación del público.

La apertura se hará con la presentación de El Capital, de Costa Gavras, un filme francés que trata sobre la mafia bancaria que existe en este sistema de especulación económica y que ganó en 2012 un premio del Festival Internacional de Toronto.

Desde la organización del FICiP aseguran que el hecho de que el festival transcurra en Argentina no es fortuito. “Nuestro país tiene una relación profunda con el cine, por haber tenido una industria importante durante décadas y haber cultivado un público cinéfilo, seguidor del cine popular y de autor”.

Esa industria hoy está en auge, impulsada por políticas públicas que apuestan al séptimo arte, y por eso no es casual que entre la selección se encuentre una producción de la Facultad de Periodismo de La Plata, el documental Pequeña Babilonia, de Hernán Moyano y Cristian Scarpetta.

Pequeña Babilonia aborda la década de los ochenta, cuando retornó la democracia a la Argentina, y la valentía que tuvieron los artistas de la ciudad para conformar la cultura del rock platense que trasciende a La Plata y se extiende por el país”, contó Hernán Moyano.

Declarado de interés por Presidencia, el INCAA, el Ministerio de Educación y la Secretaría de Cultura, Pequeña Babilonia exhibe la reconstrucción cultural platense del período 1983-1993 y los cruces entre la sensación de democracia, la ciudad y los jóvenes que generaron aquellas nuevas bandas.

“El documental se enmarca como político porque no sólo habla desde lo cultural, desde cómo la música, más específicamente el rock platense, conformó una identidad cultural, sino porque también aborda los primeros años del retorno de la democracia, que fueron duros y difíciles para los músicos”, concluyó Moyano.