Por Florencia Abelleira

Porro, faso, caño, charuto, churro. Son tan variados los apodos que tienen los cigarrillos de marihuana como las sensaciones que genera en la sociedad global. Esa planta de flores verdes logró crear una mística tan poderosa como pocas cosas en la historia. Esta vez reúne en las principales ciudades de cada país del mundo a aquellos que luchan por su despenalización para el consumo y el autocultivo. La Marcha Mundial de la Marihuana (MMM) es un evento que se realiza desde 1999 de forma simultánea y autónoma el primer sábado de mayo de cada año en ciudades de todo el mundo.

En La Plata, será el sexto año en que se organiza la movilización. La jornada comenzará a las 14hs en Plaza San Martín, con una muestra de cocina cannábica y la presentación de artistas y DJ’s invitados. A las 16hs movilizarán hasta Plaza Moreno y Plaza Italia para luego regresar al punto de encuentro, donde cerrará la banda platense Flower Power.

“Más cultivadores, menos narcotráfico” es el lema de la marcha organizada por la Asociación Cannábica La Plata (Acalp). Pablo Freitas, integrante y fundador de la organización, contó que “lo que buscamos en la marcha es la regulación: que haya una nueva ley de drogas y que esté contemplada la marihuana por fuera de otras drogas”.

También reclamarán por los detenidos que hay a causa de la legislación actual. “Hay un montón de personas perseguidas, estigmatizadas y encarceladas por tener una planta o hacer uso de la marihuana”.

Foto: Fabián Aguilar Restrepo
Foto: Fabián Aguilar Restrepo

El reclamo sobre la legislación de las drogas es el más fuerte del movimiento cannábico de Argentina, que quiere que se modifique la Ley N° 23.737, que rige desde 1989. Según Freitas, “hay varios proyectos de ley, el problema es que están estancados y desde Acalp creemos que va a seguir así la situación porque sancionar una ley como esta tiene un costo político, sobre todo ahora que se acercan las elecciones”.

La Ley 23.737 establece la pena de uno a seis años para la tenencia de estupefacientes, y de un mes a dos años de prisión cuando, por su escasa cantidad, sugiere inequívocamente que la tenencia es para uso personal.

Uno de los últimos proyectos de despenalización de drogas es el presentado en 2013 por la diputada y secretaria de la Mesa por la Igualdad, María Rachid, que busca seguir los pasos de Uruguay y propone la eliminación del cannabis del listado de estupefacientes y la legalización de la posesión de semillas y su cultivo, además de la regulación de la producción y distribución mediante una ley especial del Congreso.

La diputada por el Frente para la Victoria Araceli Ferreyra, que apoya este proyecto, se mostró a favor de la decisión que tomó Uruguay. “Sin lugar a dudas, nuestro país hermano ha sido un faro indicativo. En este aspecto, ellos son muy progresistas en términos normativos. Ya desde hace años tienen despenalizado el consumo. Pero, lejos de conformarse, fueron por la legalización y la posterior regulación de la producción interna y venta”.

También aclaró que la despenalización busca la descriminalización de los consumidores, “quitando del medio los apremios, el abuso de autoridad y la violencia institucional a los que están sometidos los sectores más vulnerados, tanto desde el punto de vista policial, como así también del sistema penal”.

Pablo Freitas dijo estar contento porque para hoy esperan unas 7 mil personas. El primer año que la marcha se organizó en La Plata reunió sólo a 200, y en 2014 llegaron a ser 2.500. Pero, por lo pronto, todavía sigue vigente el reclamo que hicieron en 1999 –mismo año que nació la MMM– los integrantes de la banda liderada por el Pity Álvarez: “Si de la tierra crece hierba santa, por qué no la puedo fumar. Legalicenlá”.