Por José Welschinger

El diputado santacruceño Mauricio Gómez Bull viene cruzando el país de punta a punta desde el 15 de febrero, presidiendo los foros de discusión que anteceden a la presentación de la nueva Ley Nacional del Deporte. Bajo el título “Conectados X Deporte”, los foros, que ya se realizaron prácticamente en todas las provincias de la Argentina, reunieron a los miembros de la comunidad deportiva buscando generar el consenso necesario para impulsar este nuevo proyecto, y con la intención de brindar a la ciudadanía la oportunidad de expresarse y ser escuchada antes de que la Ley sea debatida en el Parlamento.

Ayer fue el turno de la ciudad de La Plata de participar en el debate. Para cuando llegaron las autoridades encargadas del panel de apertura, una multitud de jóvenes, niños y adultos ya se encontraba expectante en la sede del Club Universitario. La presentación comenzó con la proyección de un video en el que se resumía el recorrido histórico y la importancia social de la cuestión del deporte en la Argentina, desde 1945: aparecieron los primeros Juegos Evita, se vio al joven Diago Maradona, luego vinieron imágenes del oscuro período de dictaduras, y finalmente se repasaron los grandes logros de los deportistas argentinos de la última década.

Para iniciar el Foro XXIII, el diputado Gómez Bull explicó la importancia del encuentro: “En cada lugar hemos recogido ideas y aportes, estos foros tienen la función de llevar y transmitir la palabra de todos ustedes que están presentes”. Gómez Bull, quien también es presidente de la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados, sostuvo que la intención de la nueva Ley consiste en involucrar a las personas en todos los niveles; generar participación por parte de los jugadores, los árbitros, los entrenadores y la comunidad deportiva en su totalidad. “Es importante -afirmó Gómez Bull- que los clubes y las instituciones puedan formar a sus dirigentes, a su personal, por muchos motivos: como por ejemplo saber manejar una situación de violencia o abuso. Tienen que dejar de ser noticia la violencia de género, la trata, el maltrato; y creemos que esta Ley va a servir para que las instituciones deportivas se conviertan en importantes eslabones que ayuden a garantizar el alcance de los derechos humanos en nuestro país”.

Como representante del proyecto, Gómez Bull resumió el contenido de la nueva Ley, y comentó que las modificaciones que se planean introducir giran en torno a la actualización y adaptación del cuerpo de la Ley vigente, la reestructuración de los estatutos de las organizaciones de manera que sean garantizados el acceso y la inclusión (eliminando toda clase de discriminación) y, principalmente, a la federalización de la infraestructura deportiva. Además, explicó que el financiamiento de esta Ley provendría de una nueva sanción impositiva a la venta de alcohol y tabaco.

Luego, Claudio Morresi, miembro del Observatorio Nacional del Deporte, aseguró que “es necesaria la presencia del Estado, eso se ha demostrado en nuestra Historia”.

“Cualquier argentino tiene que tener acceso al deporte, más allá de la posición social que ocupe; tiene que ser un derecho. A partir del Estado, se puede participar con los jóvenes de muchas formas, acercándose con asistencia médica, o con trabajadores sociales, por ejemplo: en 2003 volvieron los juegos Evita, y de 700.000 pasaron a 1.000.000 los chicos que participaron, en solo 11 años”, explicó.

Pero, a su vez, advirtió: “Hay otra corriente que utiliza al deporte como un negocio, como un trampolín para la política, y eso tampoco es ajeno a nuestra Historia”.

A su turno, el director técnico del La Plata Rugby Club, Gonzalo Albarracín señaló que “os rugbiers provenimos de un deporte muy tradicional, que vino de Inglaterra, con muchas costumbres excluyentes: como no permitirle a las mujeres la entrada al tercer tiempo. En realidad el nuestro es un deporte muy inclusivo, que necesita de gente con físicos muy distintos para ser jugado: el gordo, el alto, el rápido; todos son importantes en el rugby. Yo creo que si el rugby ha cambiado, cualquier deporte puede cambiar. Con los años, en Argentina hemos conseguido que muchísimos chicos se acercaran a jugar al rugby, y hemos logrado cosas muy importantes”.

Luego, recordó: “Nuestro club tiene 20 desaparecidos en dictadura, somos el club que más compañeros perdió. Esos compañeros defendían una idea de país más justo, como lo estamos tratando de hacer con esta Ley”.

El historiador deportivo y ex Director de Deporte de la ciudad de Buenos Aires, Víctor Luppo, resaltó el significado que esta Ley tiene en nuestro país: “Las leyes laborales permitieron que los trabajadores pudieran acercarse a la práctica del deporte, no ya solo aquellos que podían pagar por su tiempo libre. La época dorada del deporte argentino, fue durante la presidencia del General Perón; nuestro país fue en esa época campeón mundial de básket, y además se produjo el hito deportivo de la Argentina, que fue ganarle a Estados Unidos en los juegos Panamericanos de 1951. Solo dos veces, de las 17 que se han realizado, los norteamericanos se vieron derrotados en esos juegos: la de Buenos Aires en 1951, y cuarenta años más tarde en Cuba”.

“Esa fue la glorificación del deporte argentino -prosiguió Luppo-, y allí estuvo el Estado acompañando. Pero llegó 1955, y se cortaron los derechos. Los dos primeros que quitó la dictadura, fueron el derecho a la organización de los trabajadores (interviniendo la CGT), y el derecho al deporte, que el pueblo había conseguido. Esa fue la bisagra, ahí se introdujo el FMI en el país, y desembarcaron los intereses extranjeros en el deporte”. “Dieciocho años después -continuó Luppo-, cuando vuelve el General Perón, lo primero que hace es restituir las leyes de contrato laboral y de deporte. Pasaron muchos años, y aquello no se pudo poner en práctica. Luego, cuando convirtieron al deporte en un negocio, se traicionó la idea original del peronismo”.

“Algunos se preguntan ¿Por qué quieren sacar esta Ley ahora que se están yendo? Yo les contesto que los cambios históricos, y las reformas, llegan cuando el pueblo lo decide, y con la conducción de Cristina Fernández de Kirchner en el gobierno este proyecto ahora está convirtiéndose en realidad”, dijo. El público respondió con aplausos.

Por último, la decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, Florencia Saintout, aseguró que “existe actualmente una contradicción entre dos modelos para entender al deporte: uno que tiene que ver con el mercado, con los negocios, y donde lo que existe son consumidores, una matriz que entiende al deporte desde un punto de vista clasista, una matriz sexista, patriarcal y machista en donde el mensaje es que las mujeres no pueden hablar de deportes. Nosotros nos anclamos en otro modelo, que es el del espíritu de esta nueva Ley, donde el deporte forma parte del mundo de los derechos y termina siendo un bien común. Donde le deporte se piensa como un espacio de inclusión social”.

Saintout enfatizó en ésta manera de comprender al deporte, y recordó que la Facultad de periodismo es la única que ofrece una carrera pública de periodismo deportivo. “El deporte es un derecho, y forma parte de la cultura de los pueblos -finalizó la decana-; y por eso tenemos que dar una batalla colectiva para obtener una nueva ley del deporte, inclusiva, justa y equitativa”. Saitout concluyó la presentación del foro, insistiendo en la necesidad de ganar esa batalla.