“Fue allá por 2004 o 2005, no sé bien” dice Leandro Pires cuando se le pregunta por los orígenes de la banda. Nadie recuerda las fechas exactas pero a todos se les dibuja una sonrisa cuando rememoran al joven Rodrigo Turallas, miembro fundador de este singular colectivo musical, fallecido en 2007 tras un accidente de motocicleta. “Él fue el que puso el nombre y marcó el rumbo, junto con Gerónimo Frezzini y El chaqueño” detalla Pires. Tras aquellos primeros años de ruedo, el grupo ha elevado el concepto de experimentación a un nivel superior, componiendo desde cualquier lugar en donde puedan improvisar los desquiciados laboratorios sonoros que nutren al sonido de Falkland Sound. Con el tiempo han adquirido un método particular para el armado de temas que hoy se plasma en Anarquisto, su cuarto y último disco, en donde combinan el aporte musical simultáneo y la producción en tiempo real mediante el uso de un espacio virtual de trabajo.

Contame sobre el proceso de grabación y cómo lo implementaron en este último disco.

Hace un tiempo que venimos desarrollando una forma de producir bastante particular, por una cuestión de comodidad y para no trasladar tanto los equipos y esas cosas: nos pusimos a trabajar con todo subido a una carpeta web, y desde ahí trabajamos simultáneamente, en distintos lugares, tiempos y formas. El último disco es producto de todo eso que fuimos probando con aciertos y errores antes de la grabación. Algunos de los chicos viajaron a Monte Hermoso, donde montaron un estudio en una casa frente al mar y estuvieron cuatro o cinco días grabando, metiendo sintetizadores, cajas, ruidos, cosas que iban flasheando en el momento, y a partir de eso empezamos a producir cosas nuevas. En la actualidad estamos terminando otro disco mientras seguimos trabajando con nuevos proyectos en la misma carpeta y con el mismo método. Todo eso está en constante producción.

O sea que en cualquier momento sale otro disco de Falkland Sound…

Todo el tiempo puede salir un nuevo disco de Falkland. Disco, maxi, simple. Nos gustan todos los formatos, eso es lo que tiene de bueno. Capaz que para un concepto que armamos nos garpó más que sea desde lo audiovisual, entonces se trabaja un video y se maneja solo un video con ese tema y se hace todo lo referente a ese producto.

¿Y cómo se lleva todo eso al vivo?

Para nosotros el vivo es una grabación. Podemos armar un set entero de sintetizadores en el medio de un bosque (de hecho lo hemos hecho) con un sistema amplificado al palo, y todo va por línea para poder trabajarlo bien después. Como en los discos, hay gente que pasa y se sube al escenario a participar, pero siempre desde el lado de la improvisación, del dejar fluir. “Falkland Sound” es un canal en las islas Malvinas que tiene un ruido constante que te vuela la cabeza, la gente se quiere pegar un tiro (risas). Ese concepto es la base de nuestra filosofía musical: el noise absoluto.