Basado en los números del censo nacional de 2010, un informe publicado por el diario estadounidense New York Times, recuperado por la Agencia Paco Urondo, expone la brecha estadística que existe entre los hombres con ascendencia africana y los de otros grupos étnicos. Allí se analiza que el total de hombres negros ausentes de la sociedad asciende a 1.500.000, número que contrasta fuertemente con los demás grupos étnicos. Las consecuencias sociales de esta diferencia son perjudiciales para las familias negras: implican un menor porcentaje de uniones maritales y un mayor porcentaje de nacimientos extramatrimoniales, según analizó el economista de la Universidad de Chicago, Kerwin Charles.

Los datos oficiales establecen además que el índice de personas negras encarceladas comprende el 8,2%, lo que significa que en Estados Unidos hay alrededor de 625.000 hombres negros privados de la libertad. Si se suman los índices de mortalidad, los 900.000 hombres negros ausentes en la sociedad norteamericana, se obtiene 1.500.000 hombres.

De esta forma, los datos analizados en el informe muestran que en Estados Unidos uno de cada doce hombres negros está encarcelado, en comparación con uno de cada sesenta hombres no negros dentro del mismo grupo etario. Esto redunda en que por cada cien mujeres negras que viven en libertad, sólo hay ochenta y tres hombres negros; mientras que por cada cien mujeres blancas en libertad, hay noventa y nueve hombres blancos en libertad.

Desde mediados del siglo XX, los censos muestran una brecha de ciento veinte mujeres negras libres sobre cien hombres negros libres. A partir de los años noventa, esa diferencia se ha agudizado.


Relacionadas: