Por Leandro Gianello

El bloque del Frente para la Victoria Nacional y Popular presentó ayer ante gestores de centros culturales un nuevo proyecto de ordenanza elaborado en conjunto para fomentar y ampliar la creación de centros culturales en La Plata, reemplazando la antigua legislación aprobada en 2008. La propuesta, que fue hecha pública en la sede de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), incluye un registro preciso de los lugares que tengan como función principal la promoción de actividades de índole recreativa, artística y educativa, entre otras, así como también un paquete de subsidios para los nuevos emprendimientos de este tipo.

“La normativa que existe en la actualidad es de difícil cumplimiento en relación con las características de los centros culturales, especialmente los comunitarios”, explicó la secretaria de Asuntos Administrativos de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social e integrante del proyecto cultural Medio Limón, Ana Negrete. “No todos los centros culturales de La Plata son iguales, ni convocan la misma cantidad de personas, ni cuentan con los mismos recursos”, detalló.

El nuevo proyecto, que será formalmente presentado en la próxima sesión del Honorable Concejo Deliberante platense, “apunta a reconocer las diferencias que existen entre los espacios culturales y que favorezca las posibilidades de habilitación”, agregó Negrete.

Ezequiel Bustos, docente y asesor de la concejala del FpV Nacional y Popular Florencia Saintout, manifestó que con la presentación se buscó “generar un debate y un espacio participativo, que sea inclusivo y que contemple a todo el universo local de centros, proponiendo cambios sustanciales con la legislación anterior”.

Bustos anticipó que el debate será complejo, ya que la ordenanza actual “no discute la cuestión de la habilitación” como sitios de fomento cultural, hecho que precariza la actividad y constituye un punto incierto en el funcionamiento regular de los centros.

De hecho, la propuesta también constituye un intento de “cambiar el código de nocturnidad”, una herramienta de control político que favorece a algunas actividades con fines de lucro, enmascaradas como propuestas culturales, que se llevan a cabo bajo la tutela de la actual ordenanza, agregó.

Por eso, “es un proyecto que hay que militar”, recalcó Bustos, porque la situación actual de funcionamiento de la gran mayoría de los centros culturales de la ciudad de La Plata está por fuera de un marco legal que los regule y proteja ante la especulación inmobiliaria y las dádivas.

Por su parte, referentes de centros culturales que asistieron a la presentación, destacaron que, “a diferencia del (proyecto) vigente, esta nueva ordenanza es mucho más amplia e inclusiva, porque fue generada desde los propios espacios culturales”. Significa un cambio radical, detallaron, y señalaron que “es importante porque brinda herramientas” para gestionar recursos y nuevas condiciones de trabajo.

El proyecto de ordenanza busca incluir una definición completa y abarcativa de todas las expresiones culturales, separando en forma clara la actividad comercial de la cultural, regulando la autogestión de los espacios, fomentando la actividad cultural e implementando subsidios mensuales, además de ofrecer un asesoramiento legal y contable, incluyendo a los centros en un registro de inscripción público y la creación de una Comisión Permanente de Espacios Culturales.