Por María Luján Venier (desde Neuquén)

El Movimiento Popular Neuquino (MPN) retuvo la gobernación de la provincia de Neuquén, aunque con una de las peores performances electorales desde que se conformó como partido. Nunca había bajado del piso del 40%. Por otro lado, el Frente para la Victoria obtuvo un cómodo segundo lugar: la fórmula encabezada por el intendente de Cutral-Có, Ramón Rioseco, quedó a nueve puntos del MPN, realizando la mejor elección en su historia.

Con el 96% de las mesas escrutadas, la fórmula conformada por Omar Gutiérrez y Rolando Figueroa obtuvo el 37,86% de los votos; Ramón Rioseco y Alberto Ciampini, del Frente para la Victoria (FpV), el 28,84%; y Horacio Quiroga y Leandro López, de Nuevo Compromiso Neuquino (NCN), un 19,45%. El porcentaje restante (cerca de un 14%) se distribuyó entre otras cinco fórmulas.

Los números obligarán al MPN, que con estos resultados aún provisorios logró doce diputados propios más tres de sus colectoras, a negociar continuamente la aprobación de leyes. Para tener mayoría se requiere contar con dieciocho votos. Salvando a los ganadores, casi todas las fuerzas políticas consideraron el triunfo del MPN como “moderado”.

El MPN resultó ganador en casi todas las ciudades y se hizo más fuerte aún en el corredor petrolero. En estas localidades (se eligiera o no intendente) superó en algunos casos el 70% de los votos. Además, recuperó las intendencias de Junín y San Martín de los Andes, aunque no logró lo mismo con Centenario, donde el intendente Javier Bertoldi, del Partido Justicialista, obtuvo la reelección con el 45,2% de los votos, siempre según los datos provisorios de la Junta Electoral. En esta última ciudad, sin embargo, para gobernador el FpV obtuvo sólo el 29,41% contra el 24,72% del MPN. También eligieron intendentes dieciséis ciudades neuquinas.

Más allá de todos estos datos, es imposible dejar de reconocer que el partido gobernante nunca perdió una elección provincial desde que nació en 1961, cuando el peronismo estaba proscripto.

El análisis de la derrota del candidato a gobernador por NCN (una alianza entre el radicalismo y el PRO), el intendente de Neuquén, Horacio Quiroga, se trasladó al candidato presidencial por el PRO, Mauricio Macri, que vino a la ciudad a apoyarlo. El domingo a la noche y tras contar con la suficiente cantidad de mesas escrutadas para que el resultado macro no se modifique, los militantes del FpV le dedicaron el segundo lugar a “Macri que lo mira por TV”.

En sus pocas declaraciones públicas, Quiroga desligó al jefe de gobierno porteño de los magros resultados que obtuvo su fuerza y dijo que Macri conserva en Neuquén el mismo caudal de votos de siempre. Sólo será posible confrontar estas afirmaciones con la realidad que dejará plasmada la elección presidencial de octubre.

Entre algunas de las primeras definiciones que dejó esta elección para las próximas que vienen a nivel de las municipalidades, quizá una de las más importantes sea la referida a Neuquén capital. Desde el FpV ya anunciaron que van a trabajar para realizar una interna abierta que defina el candidato del agrupamiento político en la ciudad más importante de la provincia, actualmente gobernada por Quiroga.