Luego de que la Sala II de la Cámara Federal porteña dictara falta de mérito a Alejandro Bottinelli –ex jefe de redacción de la revista Para Ti que en 1979 publicó una falsa entrevista a Thelma Jara de Cabezas que se encontraba secuestrada en la ex ESMA–, el fiscal Martín Niklison presentó un recurso de casación. “Parece más bien un sobreseimiento encubierto o una absolución anticipada que no permite que la causa avance hacia el juicio oral”, expresó el representante del Ministerio Público al referirse a la decisión de los camaristas.

Además, la Cámara había revocado un embargo por un millón de pesos contra Bottinelli y ordenó al juez de la causa, Daniel Rafecas, la realización de nuevas medidas de prueba antes de volver a decidir la situación procesal.

En noviembre de 2014, el juez Torres imputó por “coacción” a Botinelli al dar por probado que hubo un reportaje fraguado y que el ex jefe de redacción dio la orden de realizarlo. Según testigos, Botinelli indicó al redactor Alberto Joaquín Scola: “Tenés que ir a hacer un reportaje, se trata de una subversiva arrepentida”. En el fallo se suma la palabra de Lázaro Gladstein, un secuestrado en la ESMA que fue obligado por una patota del centro clandestino a pasar por el sobrino de la mujer durante la nota.

Thelma lleva treinta años de lucha desde que acusó a Bottinelli por la entrevista que la revista Para Ti, de Editorial Atlántida, publicó el 10 de septiembre de 1979. La nota se titulaba “Habla la madre de un subversivo muerto” y la mostraba como “una arrepentida que describía cómo la guerrilla había engañado a su hijo” para que se volcara a la lucha armada. En realidad, Thelma estaba en cautiverio por buscar a su hijo, Gustavo Cabezas, desaparecido desde 1976. En ese contexto, fue obligada a realizar un entrevista en la confitería Selquet, en la ciudad de Buenos Aires, con el periodista Alberto Escola y el reportero gráfico Alberto “Tito” La Penna, a la que fue llevada por miembros del grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA.

Los jueces de la Sala II de la Cámara beneficiaron al periodista el 17 de marzo pasado. En su fallo entendieron que resta dilucidar si Bottinelli cumplía órdenes del fallecido Anibal Vigil, dueño de Editorial Atlántida, propietaria de la revista, y si “en consecuencia, podía recibir directivas direccionadas” a la publicación de esa entrevista.

También dispusieron que el juez ordene pruebas para establecer “la posible participación en las eventuales reuniones con miembros y/o ‘enviados’ de dicha fuerza (Armada) por parte del encausado”. En ese camino, sugirieron llamar como testigos a “quienes se desempeñaran –en la época de los hechos– como colaboradores directos de Vigil en el área de la dirección a su cargo y de quienes fueran sus secretarios privados”.

El fiscal Niklison advirtió que el fallo propone “medidas inconducentes o de imposible realización”, que “impacta sobre el ejercicio de la acción penal” promovida por el Ministerio Público Fiscal, al sostener que en la causa “se ventilan delitos de lesa humanidad cometidos en el marco de un plan sistemático de represión ilegal, que el Estado argentino se ha comprometido a investigar”.

La decisión de falta de mérito de la Cámara se suma a la seguidilla de fallos que habían beneficiado la semana pasada a los directivos del Grupo Clarín en la causa por la apropiación de Papel Prensa, al director de La Nueva Provincia y del Ingenio Ledesma, Pedro Blaquier, y que generaron preocupación en los fiscales que investigan crímenes de lesa humanidad por la obstaculización del proceso de verdad y justicia.

Falsa entrevista

 

Cuando el 30 de abril de 1979 fue secuestrada en la puerta del Hospital Español de Capital Federal, Thelma tenía 52 años. Había sido una de las primeras madres en dar la vuelta a la pirámide de la Plaza de Mayo desde la desaparición de su hijo Gustavo.

El 10 de septiembre de 1979, cuando llevaba cinco meses secuestrada, fue sacada de la Esma. El marino Ricardo Cavallo le había dicho que tenía que hacer una entrevista para darles un “mensaje a las madres argentinas”. El mensaje era hablar mal de las Madres de Plaza de Mayo, de los organismos de derechos humanos. Era la época en la que el proceso combatía las denuncias internacionales con operaciones de prensa y con la consigna “Los Argentinos somos Derechos y Humanos”.

Desde el comienzo, la nota de Para Ti fue explícita: “Su hijo fue muerto en un enfrentamiento con fuerzas de seguridad. Para averiguar su paradero ella se dejó llevar por los organismos internacionales que la comprometieron y la usaron para sus propios fines. Un testimonio esclarecedor y tremendo que descubre los métodos de la subversión”, indicaba desde la bajada.

Por esa nota, Bottinelli había sido procesado en noviembre del año pasado por el juez Sergio Torres por el delito de “coacción”. En junio declaró ante el juez y dijo desconocer que en la ESMA funcionase un centro clandestino de detención.


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