Días después de la inundación del 2 de abril de 2013, los hermanos Jonatan y Valentina Molina se encontraban desaparecidos. Al poco tiempo, el Ministerio de Seguridad a cargo de Ricardo Casal emitió un comunicado donde ratificaba que ambos menores ya se encontraban a salvo junto a su padre Fermín Molina, en su domicilio de la zona de Tolosa. Pero el juez Luis Arias no creyó en la veracidad del hecho: “Me parecía raro que un hombre de tan avanzada edad fuera el padre”. De inmediato, Fermín Molina declararía que no poseía parentesco alguno con los hermanos Jonatan y Valentina. Ambos continúan desaparecidos.

El caso de los hermanos Molina se suma a la larga lista de irregularidades involucradas en la investigación de la tragedia que el doctor Arias logró poner de manifiesto. Falsificación de datos, cifras de muertes alteradas y la existencia de tumbas anónimas fueron algunos de los mecanismos de encubrimiento que se aplicaron en la indagación sobre el número de víctimas de la tragedia. Arias ofreció una conferencia de prensa en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, donde profundizó sobre muchos de los detalles ocultos de la causa.

“Hay intereses económicos muy importantes detrás de las investigaciones sobre este tema. Lo que aquí queda de manifiesto es una verdad irrevocable: somos una ciudad inundable. Esto requiere discutir de manera abierta y popular una reforma urbanística.”

“En este último año se avanzó muy poco, ya que el debate no está instalado en las agendas mediáticas y públicas. Es muy difícil lograr visibilidad de la gravedad de estas situaciones con la complicidad corporativa de los medios”, aclaró el juez.

“La mayoría de los gobiernos de la provincia de Buenos Aires, salvo escasas excepciones, se han sentado a negociar con los sectores del poder que propician este sistema de impunidad. Los gobiernos pasan y las instituciones quedan, desde la Policía o el Poder Judicial, hasta el poder mediático. Cuando hay estructuras tan arraigadas con los años, resulta muy difícil combatirlas”, expresó Arias, en diálogo con Contexto.

Uno de los puntos más sobresalientes de lo expuesto por Arias fueron los mecanismos de encubrimiento en referencia a la corroboración de víctimas de la inundación. Las irregularidades abarcaban adulteración de datos en la morgue, trabas burocráticas y complicidades de funcionarios y sectores de la policía para demorar y obstruir las causas.

“Se descubrió, por ejemplo, que en el cementerio local había dos tumbas diferentes con la misma identidad, Raúl Jaime Islas, con diferentes fechas del año 2013”. Al verificar estos datos, también se registraron dos fichas de fallecimiento con el mismo nombre en el registro de las personas. “Esto pone de manifiesto la vulnerabilidad de manipular el sistema de registros y de información pública”. Arias remarcó que estas irregularidades no fueron casuales, sino ordenadas por el fiscal Marcelo Martini de la UFI Nº 3 de La Plata. “Cuando hicimos la denuncia penal por esta situación, la causa fue dirigida a la propia fiscalía de Martini. Iba a tener que investigarse a sí mismo”, ironizó el juez. Tiempo después, la causa se “perdería” sin dejar rastro.

Luego de la exhumación de los cuerpos en las tumbas, se concluyó que ninguno pertenecía a Raúl Jaime Islas. Hoy permanecen como NN. “Durante el genocidio dictatorial se procedía de esta manera para ocultar las causas de muerte. Ahora se hace igual, sólo que en lugar de NN se lo entierra con una identidad ficticia”.

“Recordaba aquellas memorias realizadas por Adelina de Alaye en La marca de la infamia, y puede observarse hoy por hoy una similitud sorprendente desde los procedimientos en épocas de dictadura y estos que se llevaron adelante en la morgue policial”, señaló Arias.

El juez Luis Arias es uno de los protagonistas fundamentales en la investigación de las consecuencias fatales de la inundación, junto con el abogado Julián Axat y Soledad Escobar. El número de víctimas fatales comprobadas se extendió a 89, según la sentencia de 2014. La cifra reproducida por los medios de manera extraoficial luego de la inundación era de 51 personas fallecidas.

La conferencia del doctor Luis Arias se dio en el marco de la jornada “Ciudad Marcada, Comunidad Organizada” realizada por la Facultad de Periodismo.

“Es necesario exponer el desarrollo de las causas que se han tramitado en el juzgado, en especial las irregularidades y las incógnitas que tuvieron lugar en el transcurso de la investigación. Es algo que merecemos todos los ciudadanos en la búsqueda de una verdad colectiva.”