La presidenta Cristina Fernández de Kirchner ordenó la desclasificación de la información secreta sobre el desarrollo de la guerra de Malvinas. “Vamos a desclasificar los archivos de la guerra”, dijo al encabezar en Ushuaia el acto central en conmemoración del 33° aniversario del conflicto bélico del Atlántico Sur. La Jefa de Estado también criticó la decisión del Reino Unido de aumentar la militarización de las Islas y expresó su convicción de que el archipiélago volverá a formar parte de nuestro territorio: “No habrá una independencia, un 9 de julio completo, hasta que recuperemos nuestras Islas”.

La orden de revelar los archivos secretos fue rubricada ayer con la firma del Decreto 503, con el que “se ordenó que se desclasifique toda la información que hay sobre las Islas Malvinas en los archivos de las Fuerzas Armadas”, anunció la mandataria.

La ley firmada por Cristina es directa: “Relévese de la clasificación de seguridad a toda aquella documentación de carácter no público vinculada al desarrollo del conflicto bélico del Atlántico Sur”. Ahora, el Ministerio de Defensa que conduce Agustín Rossi tendrá un plazo de treinta dí­as hábiles para “disponer a la consulta pública la documentación”.

La desclasificación de los archivos de las FFAA sobre la guerra se inscribe en la lógica de democratización del Estado que llevó adelante desde el primer día el proyecto político iniciado el 25 de mayo de 2003. Los antecedentes son varios: desde la desafectación de la ex Esma para convertirla en un espacio de Memoria, pasando por la apertura de los listados de espías del Batallón 601 y los archivos del ataque a la AMIA, hasta la desclasificación del crítico informe sobre la guerra realizado por el general Benjamín Ratembach a pedido de la dictadura, que había quedado guardado bajo siete llaves.

Ese informe –titulado “Comisión de Análisis y Evaluación de Responsabilidades del Conflicto del Atlántico Sur”, aunque se lo conoce por el nombre de su autor– fue desclasificado con el Decreto N° 200 de febrero de 2012. El trabajo de relevamiento identificó una cantidad importante de documentación elaborada con posterioridad a la fecha de finalización del informe en diciembre de 1983, que se encuentra en los archivos de las Fuerzas Armadas y tiene valor histórico y cultural.

Esa información es clave, porque, por ejemplo, avanzar sobre su análisis permitirá abordar la investigación vinculada a las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el conflicto, uno de los reclamos más fuertes de los ex combatientes de Malvinas. Ese pedido de verdad y justicia fue coartado en febrero pasado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que negó la calidad de delitos de lesa humanidad a los tormentos y asesinatos de soldados argentinos por represores de la dictadura.

Para arrojar luz sobre esos hechos será clave la desclasificación de los documentos de la Comisión Especial Malvinas (CEM) del Ejército, que funcionó desde 1987 hasta 1995, y donde se da cuenta de esas violaciones a los derechos humanos cometidas durante el conflicto.

No hay 9 de julio sin Malvinas

 

“El Derecho Internacional y el diálogo son el camino del reencuentro y de la soberanía”, remarcó Cristina Fernández de Kirchner durante su discurso en la capital de Tierra del Fuego, provincia que tiene bajo su jurisdicción las Islas ocupadas por Inglaterra. “No habrá una independencia, un 9 de julio completo, hasta que recuperemos nuestras Islas Malvinas”, dijo al reafirmar el rumbo de las políticas de soberanía encaradas por el gobierno en el concierto diplomático internacional. Y aseguró que Malvinas “volverá a formar parte de nuestro territorio”.

Cristina también criticó la decisión británica de aumentar la militarización de la base militar de la Corona en el archipiélago y el Atlántico Sur, diciendo que únicamente encuentra explicación en necesidades internas del Reino Unido: “lobby armamentista o simplemente para ganar elecciones”, explicó.

“No tenemos que confundir a los pueblos con los dirigentes; no hay que hacerles el juego”, propuso la Presidenta, quien consideró una “actitud casi de provocación” que Inglaterra haya anunciado que descubrió petróleo en el Atlántico Sur. En ese camino, destacó la denuncia realizada por la Cancillerí­a argentina contra compañías petroleras que realizan exploraciones offshore en el territorio marítimo argentino.