Por Eduardo Aller

Once calles del partido de General Las Heras conducen desde el jueves al mismo destino: “Mantener la memoria viva”, explica a este medio Hilda Eroles, la directora de Derechos Humanos de ese distrito, ubicado a una hora y minutos en auto desde La Plata.

Las calles fueron inauguradas, en la pequeña localidad de Hornos, con cada uno de los nombres de los once desaparecidos, seis hombres y cinco mujeres, que debió lamentar ese municipio, el que más sufrió en relación con los 9.400 habitantes que tenía a finales de la década del setenta.

Las calles fueron acompañadas de árboles, que se plantaron para la ocasión. “Representarán la vida, y sus raíces serán el arraigo”, señala Eroles en diálogo con Contexto, quien, además de ser funcionaria local, todavía busca a sus hermanos Rita y Rony, secuestrados por los militares cuando tenía trece años.

Además de mantener viva la llama de la Memoria, Eroles explica que los homenajes realizados y por realizar son “para no perder lo que se logró hasta ahora”. Sus ideas son acompañadas por el intendente kirchnerista Juan Carlos Caló y el grupo “Memoria de Las Heras”.

Eroles también piensa en las generaciones futuras. “La idea es empezar a hacer y mostrar esta realidad a los jóvenes del pueblo, para que sirva de ejemplo y se reconozca la lucha de los jóvenes que los antecedieron”.

“Los pibes que ven esta realidad se empiezan a hacer preguntas sobre lo que pasó, y eso es valioso para el futuro”, se ilusiona Eroles, quien recuerda que este no es el primer acto para recordar a las victimas del genocidio en ese lugar.

Según el portal Infolasheras.com, fue en la Plaza de Memoria de Hornos y los recodados fueron Daniel Bidón Chanal, Eloísa Castellini, Graciela Alberti, Santiago Murphy, Jorge Fraga, Juan Carlos García, Luis Alberto Carvalho, María Rosa Clementi, Rita Eroles, Rony Eroles y Silvia Paolucci. El mismo portal dice que “fueron arrebatados de nuestro pueblo”.

“Donde hace 39 años desaparecían, hoy nacen estos símbolos. Haber logrado 32 años de ininterrumpida democracia permite que chicos que no sufrieron las dictaduras hoy llenen las plazas manifestando el repudio a toda otra forma de gobierno que no sea logrado por el consenso”, dijo Eroles en esa ocasión.

Los desparecidos militaban en Montoneros, el PRT o tenían militancia barrial. El único que no tenía actividad política era Luis Alberto Carvalho, que era de nacionalidad uruguaya y cayó en una de las redadas.

Quien ayuda a difundir a nivel nacional la importancia de los derechos humanos para Las Heras fue el periodista de Página 12 Gustavo Veiga, que le dedicó al tema su última columna dominical.

En ese artículo, en la comuna “señalizaron la casa de la familia Eroles, colocaron baldosas recordatorias, organizaron múltiples actividades con las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, armaron la Carpa de la Memoria, convocaron a artistas y organizaron la Carrera de Miguel, en homenaje al atleta tucumano desaparecido”.

Veiga también recuerda que León Gieco vivió en la casa de García, Murphy y Alberti cuando llegó a Buenos Aires desde su pueblo santafesino, Cañada Rosquín, a los dieciocho años. Por eso, el año pasado les dedicó su Premio Carlos Gardel a la trayectoria.