Por Florencia Abelleira

Cuando el sol estaba perdiéndose en el horizonte, Sergio Dumrauf, Pablo Diotto y Guillermo Martini, referentes de la Corriente Agraria Nacional y Popular (CANPO) dieron una charla informal sobre las principales problemáticas que atraviesa el sector, de la recientemente sancionada Ley de Agricultura Familiar, y sobre la importancia de organizarse y fortalecerse para poder materializar los reclamos históricos de esta gente: tierra, competencia leal en el mercado y trabajo en blanco.

La jornada organizada en conjunto por RENATEA y CANPO fue una especie de asamblea, de mesa regional, como lo llamaron los disertantes, en donde los esfuerzos estuvieron puestos en tender lazos mutuos. “Esta mesa viene funcionando como una instancia donde los productores y trabajadores se organicen como un espacio de discusión, de propuesta, de pedido, de disputa de sentido de la producción agropecuaria”, comenzó Sergio Dumrauf, referente provincial de CANPO, la charla frente a los trabajadores.

La siguiente hora que duró el encuentro giró en torno a la importancia de fortalecer al sector de la agricultura familiar para contrarrestar la lógica del mercado que se centra sólo en la ganancia. Dumrauf hizo hincapié en que es posible otra manera de trabajar, en la que los beneficiados sean los productores y los consumidores. Nombró la importancia de darle valor agregado a los alimentos y trabajar en ordenanzas que fomenten la producción. Es decir, que los productores puedan hacer sus dulces, sus salsas, su cerveza y las puedan vender en el mercado. “Les proponemos trabajar en conjunto todos: trabajadores, productores, profesionales y las políticas públicas. Todos los sectores en una mesa de abordaje territorial que permita ir dando respuestas o dando política -porque muchas veces las respuestas no van a estar- entonces vamos a tener que ir juntos a pedir o plantear las propuestas que tengamos.”

La sede del Registro Nacional de Trabajadores y Empleados Agrarios hace siete meses que se instaló en la esquina de 207 y 519. Además, allí funciona ANSES, el Centro de Acceso a la Justicia (CAJ), y el Ministerio del Interior a través de la elaboración de los documentos de identidad. Según Pablo Diotto, delegado provincial de la entidad, estar allí es una manera de encontrarse mano a mano con los trabajadores y poder comprender sus necesidades y reclamos. “Son comunidades muy complejas en cuanto a que en esta zona la presencia del Estado es muy débil, no tienen una dinámica de relación cotidiana con las instituciones del Estado”, explicó Diotto en diálogo con Contexto.

El referente del RENATEA también aclaró que con la jornada “queremos mostrar que en La Plata hay un sector rural. Quien piensa en La Plata piensa en el sector de los estudiantes universitarios o empleados públicos pero está el cordón hortícola mas grande del país, y es el cordón que alimenta la mesa de la ciudad”.

El mayor logro que implica la presencia de esta institución en zonas del gran La Plata es embestir contra el trabajo en negro. RENATEA se encarga de darle la libreta del trabajo a aquellos que están en relación de dependencia. “Es como un DNI del trabajador, como la libreta de estudiantes que consta de toda su vida laboral”, dijo Diotto. Así, si el empleador no hace los aportes correspondientes en la Afip, el trabajador tiene con qué resguardarse y defenderse en un futuro. A su vez, contó que también tienen poder de policía. “Esto significa que tenemos la capacidad de inspeccionar los campos para poder verificar que la relación laboral se está dando de la manera que se debe dar según la ley. La ley que nos ampara es la 26.727, que es una ley que tiene dos años de desarrollo, es una de las 48 leyes que la presidenta ha promovido para el beneficio de los trabajadores”, expresó el referente.

La jornada terminó con una choripaneada organizada por CANPO. Con algunas preguntas inquietantes por parte de los trabajadores, y con la esperanza de que organizándose se puede ir en contra de las desigualdades.