El diario Hoy se constituyó como un matutino de información general, pero con énfasis en lo político, en lo deportivo y en lo policial, buscando un estilo más ligero que el de El Día y más cercano al sensacionalismo en su tratamiento informativo. En sus inicios, buscó agrupar un plantel de periodistas que hayan pasado por algunas de las experiencias gráficas platenses previas, sobre todo de los años 80, junto con periodistas profesionales recién egresados de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP y con menos experiencia laboral. Otras de las características salientes de la época fundacional del medio fue la incorporación de nuevas tecnologías, en una etapa en que el desarrollo en computación empezaba a revolucionar el mundo de las comunicaciones.

El nacimiento del diario se inscribió en un contexto político signado por el menemismo y por la prédica neoliberal, lo que llevó al Hoy a asumir un perfil de oposición a las políticas impulsadas por el ejecutivo, apelando a la doctrina y a los principios históricos del justicialismo. En ese sentido, es necesario subrayar la estrecha relación entre proceso político y proceso comunicacional para pensar en los posicionamientos iniciales del diario y los cambios en su línea editorial.

A lo largo de sus 21 años, y a pesar de sus prédicas contra la desocupación y la flexibilización laboral, el diario Hoy se convirtió en un paradigma de la precarización laboral de su planta periodística y en un símbolo de la impunidad patronal, a partir del maltrato constante a sus trabajadores, del incumplimiento del estatuto del periodista y de los recurrentes despidos discrecionales. Durante esos 21 años, el grupo Balcedo también consolidó su posición empresarial en el mercado de medios locales, ampliando su participación a radios, portales web, agencias de noticias y revistas.

El periodismo platense en el retorno a la democracia

El escenario mediático platense se encuentra atravesado por la consolidación del diario El Día como medio hegemónico en la ciudad a lo largo de sus 130 años de vida. Fue fundado el 2 de marzo de 1884 por Manuel Lainez, Arturo Ugalde, Martín Biedma y Julio Botet, en una época en la que florecían numerosas publicaciones periódicas, aunque la gran mayoría de efímera existencia.

Un siglo después, la Argentina atravesaba la transición democrática en la salida del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. Los medios de comunicación empezaban a transitar otra etapa, abandonando la férrea censura dispuesta por el régimen militar, aunque también con la herencia dictatorial de las estructuras jurídicas y normativas de regulación mediática. En La Plata, El Día era el único diario local en el mercado.

Previo al surgimiento del Diario Hoy, hubo otros emprendimientos periodísticos que buscaron competir con él, hasta entonces, único matutino de la ciudad. El historiador y docente de Historia del Periodismo y las Comunicaciones en Argentina, Mario Giménez, señaló un primer antecedente: “Un ensayo que tuvo pretensiones fue La Razón de La Plata. Cuando en el 85 la familia Peralta-Ramos vendió la propiedad del diario, la compró un empresario, fallecido no hace mucho, de apellido Pirillo que lo puso como director periodístico a Jacobo Timerman. Timerman, en un acuerdo con la Junta Coordinadora Nacional de la Juventud Radical, partido de gobierno en ese momento, hizo una apuesta fuerte al abrir La Razón de La Plata, que venía junto con el diario”. La Razón de La Plata, a pesar de la perspectiva histórica y empresarial del medio y de incluir temáticas que El Día no trataba, no constituyó una competencia de peso para el diario centenario.

En 1987, surgió Página/12, un nuevo matutino de interpretación y con una línea editorial progresista, que apuntó a un público de clases medias y a llegar a sectores intelectuales. En esa apuesta es que se incluyeron dos suplementos zonales: el de Rosario y el de La Plata. El de Rosario se mantiene hasta el presente, pero el de La Plata dejó de publicarse durante el primer gobierno de Menem. A pesar de su corta existencia, tuvieron notoriedad las primeras notas publicadas en sus páginas acerca de la desaparición del estudiante de periodismo Miguel Bru.

En simultáneo al cierre del suplemento platense de Página/12, una familia con estrechos vínculos con el periodismo, el sindicalismo y el poder político en La Plata, empezaba a pensar en la posibilidad de embarcarse en el desafío de lanzar una nueva publicación gráfica que le pueda disputar el mercado local a El Día.

El nacimiento del diario Hoy y la figura de Antonio Balcedo

“Diario Hoy en la noticia”, impulsado por Antonio Balcedo, salió por primera vez a las calles el 10 de diciembre de 1993, a diez años de la asunción de Raúl Alfonsín como presidente de la Nación y del retorno a la democracia. Su creador nació el 17 de julio de 1936 en Melchor Romero, en la periferia platense. Su padre, Antonio Felipe, era enfermero del hospital de la localidad y simpatizante del Partido Conservador; y su madre, María Esther, había trabajado en uno de los frigoríficos que funcionaban en Berisso. En el mismo barrio conocería a Myriam Renée Chávez, actual directora del Diario Hoy, quien sería su esposa y la madre de sus dos hijos: Marcelo Antonio y Myriam.

Balcedo fue un dirigente histórico del sindicalismo platense, se involucró con el Sindicato de Obreros y Empleados de la Minoridad y la Educación (SOEME) desde sus inicios y fue su secretario general desde la vuelta de la democracia hasta su muerte, el 19 de agosto de 2012. Participó de la resistencia peronista luego del derrocamiento de Juan Domingo Perón en 1955; en 1962 fue electo diputado por la Unión Popular, sello con el que participó electoralmente el peronismo que se encontraba proscripto, aunque luego se anularían los comicios; y durante el onganiato fue uno de los fundadores de la CGT de los Argentinos de La Plata. En 1974, luego de la de destitución de los gobernadores más afines a la Tendencia Revolucionaria del peronismo, asumió como ministro del nuevo gobernador bonaerense Victorio Calabró. Con el advenimiento de la dictadura militar, Balcedo adoptó un perfil bajo y se mudó al interior de la provincia de Buenos Aires.

Para Mario Giménez, Balcedo es un personaje muy singular de la política de La Plata, “cuentan algunos militantes sindicales que venían del peronismo combativo, del peronismo de base, que a Balcedo nunca nadie lo sindicó como un peronista ortodoxo, a pesar de que él desde el Diario Hoy buscó plantarse en los primeros años del menemismo como un peronismo doctrinario. Balcedo había pasado por muchos estadíos, como muchos dirigentes, que no le temen a acercarse al poder”, señaló el historiador y docente universitario. La apelación a los principios doctrinarios del justicialismo se convirtió en una constante de las editoriales del Hoy a la hora de interpretar la política nacional, provincial y municipal. Desde sus páginas, también, se llevó a cabo la exaltación de la figura de Antonio Balcedo, de sus ideas y su militancia, y la defensa de la vigencia de su pensamiento. El diario, le adjudica a Balcedo toda una vida puesta a disposición de la construcción de “un movimiento nacional con el objetivo de que nuestro país pueda volver a la senda del desarrollo, con pleno empleo, sin pobreza ni desempleo”.

La actuación pública de Balcedo no se limitó a la política y al sindicalismo, sino que también incursionó en el campo del periodismo: fue columnista semanal en el diario El Día desde el año 1979. Sus columnas no se restringían a lo sindical y anticipaban el tono doctrinario que luego trasladaría a su diario, tomaba una situación coyuntural y trataba de desarrollar ahí sus conceptos filosóficos y doctrinarios de lo que él entendía que debería ser el sindicalismo, el movimiento político, el gobierno. Según Giménez, “Balcedo le daba al diario El Día desde sus columnas lo que el diario en sus editoriales no podía expresar nunca porque estaba muy vinculado al radicalismo balbinista”.

Sin embargo, la relación entre Antonio Balcedo y Raúl Kraiselburd, dueño de El Día, no se limitaba a sus escritos semanales. Con dinero ahorrado durante su exilio interno, Balcedo se asoció con Kraiselburd, hasta que sus diferencias de negocios lo llevaron a emprender su propia iniciativa periodística. David Barresi, trabajador despedido del Diario Hoy y miembro del Colectivo de Trabajadores de La Plata (CTP) afirmó que “hay que decir que Balcedo era socio de Kraiselburd, del diario El Día, y se despegó del mismo y fundó su propio diario. Por lo tanto, era una mafia enfrentada a la otra, porque en realidad provienen de sectores políticos e ideológicos similares, tradicionalmente conservadores, de derecha”. La relación había empezado a partir de la pauta publicitaria sindical que Balcedo otorgaba a El Día como dirigente de SOEME y de la federación de sindicatos municipales bonaerenses, AGEPBA.

El nacimiento del Diario Hoy

Según el mito fundacional del Diario Hoy, en el nacimiento del matutino hubo “mucho de romanticismo”. La historia oficial cuenta que:

Antonio y su esposa, Myriam Renée Chávez de Balcedo, viajaban rumbo a la localidad bonaerense de Chascomús cuando, entre mate y mate, emergió la idea que se convertiría en la génesis de lo que hoy es el diario más leído de la región. Aquel paseo en auto en busca de la clásica calma dominguera fue, llamativamente, lo que haría cambiar la historia del periodismo platense […] “Hay que fundar un diario”, le dijo a la compañera de toda su vida y actual directora del medio, y fue en ese preciso momento cuando se embarcaron en un proyecto que les depararía esfuerzos, sacrificios, sinsabores y satisfacciones. “No fue fácil, y la comunidad lo sabe”.

La tapa en colores de su primera edición presentaba públicamente al nuevo proyecto periodístico. La mitad de su superficie estaba destinada al nacimiento del diario y su título fue “Hoy nace su diario”, buscando una cercanía con el lector y asociando el surgimiento con una demanda del público. “A una década de la recuperación definitiva del sistema institucional republicano, iniciamos un compromiso con el futuro, con el trabajo y con la verdad informativa. Desde hoy su diario está en marcha”, rezaba la bajada. Estas líneas estaban acompañadas por una foto de la redacción del diario en la que una periodista trabajaba frente a una computadora que ocupa alrededor de un cuarto de la tapa. La foto da cuenta de la voluntad del medio de presentarse como un diario moderno y de la valoración de las nuevas tecnologías como herramientas para el quehacer periodístico.

Según el propio relato del diario acerca de su surgimiento, la inversión inicial para poner en pie al Hoy superaba holgadamente la capacidad financiera de la familia Balcedo, pero la iniciativa contó con “el respaldo de un grupo de peronistas, radicales, desarrollistas y representantes de distintas expresiones políticas comprometidos en democratizar la información”. Roberto Estévez y Alberto Breinlinger (quien aseguró que se desvinculó de ese medio en el ’95), dirigentes del gremio SOEME, son destacados como “las personas más importantes que contribuyeron a instalar los cimientos”.

El gremio SOEME, encabezado por Balcedo durante casi tres décadas, fue señalado como una de las principales fuentes de financiamiento del diario. Cecilio Panella, ex trabajador del diario en sus inicios, marcó la ausencia de publicidad privada en el Hoy: “Uno ve Clarín, La Nación y hasta el mismo El Día y se observa cierta publicidad privada que en Hoy no hay. Es muy difícil mantener un diario cuando sabemos encima que tampoco las ventas responden, muchas veces el diario se regala y si no se regala se vende poco. El diario subsiste evidentemente porque hay plata de algunos sectores muy interesados en que esto continúe funcionando”. El historiador Mario Giménez también señaló a los sindicatos como sostenes económicos del proyecto periodístico del grupo Balcedo: “La mayor parte viene de SOEME y del resto de los sindicatos estatales que formaban parte de AGEPBA, que nucleaba gremios que en términos cuantitativos no eran tan grandes, pero tenían una presencia importante en las negociaciones paritarias”.

Otro de los elementos destacados de los primeros momentos del medio fue la incorporación de nuevas tecnologías. Sonia Renison, ex trabajadora del matutino, planteó que el Diario Hoy fue el primero en revolucionar la industria de reproducción de los diarios en La Plata, porque incursionó poniendo máquinas modernas para su distribución, por ejemplo: computadoras en las que se trabajaba en red, formó a sus trabajadores con el fin de que utilizaran nuevas herramientas. Rubén Cassano, encargado de la sección Información general del Hoy entre el 93 y el 94, coincidió en destacar al medio como pionero en la incorporación tecnológica: “En esa época el diario Hoy se convirtió en el más moderno de la provincia. Nosotros veníamos de trabajar en El Día con máquinas de escribir y recién empezaron a aparecer las computadoras, las nuevas formas de diagramación, había un departamento de diagramadores de la Facultad de Bellas Artes. Fue un cambio para nosotros que tuvimos que aprender todas las nuevas técnicas. En realidad el equipamiento que teníamos eran todas computadoras nuevas traídas del exterior y había una inversión muy grande que, lamentablemente, desembocó en cualquier cosa”.

Cassano, junto a Cecilio Panella, formaron parte del proyecto del diario desde antes de que se empezara a publicar y se encargaron de seleccionar al plantel periodístico del medio. “Nosotros hicimos una selección de personal, prácticamente todos alumnos de la Facultad de Periodismo y compañeros con experiencia que ya conocíamos de otros medios, algunos de El Día y otros de radio Provincia. Así se fue armando una redacción de 50 o 60 personas en todas las secciones”, afirmó Cassano. Panella, encargado de la sección Política en el inicio del medio, señaló que la primer tarea fue “formar el mejor plantel en cada una de las secciones, la calidad era lo fundamental: tener buenas plumas, buenos periodistas y con buena información. Recurrimos a los mejores, apostamos a gente que había pasado ya por otras experiencias como el diario La Razón de La Plata o El suplemento de Página/12, y también mucha gente egresada de la Facultad de Periodismo”.

En marzo de 1994, el Hoy se vio envuelto en su primer conflicto gremial debido a la falta de pago de horas extras realizadas por sus trabajadores. La resolución de este reclamo anticipaba la forma que adoptaría el medio para relacionarse con sus empleados y sus demandas. Carlos Salas, secretario de redacción; Cecilio Panella, encargado de la sección Política; Rubén Cassano, a cargo de Información General; y Juan Carlos Fanjul, jefe de deportes, serían los primeros despedidos de una larga lista que hoy, a 20 años, continúa creciendo.

El diario Hoy como actor político: apoyos, oposiciones y conflictos

Las directivas doctrinales que Balcedo sostenía para el plano sindical, pueden asociarse a cómo el dirigente de SOEME pensó el accionar de su proyecto periodístico en la arena política:

El movimiento obrero debe pasar de grupo de presión a factor de poder, al igual que el sector empresarial y el resto de los factores de poder. Para ello no debe detenerse exclusivamente en el rubro salarial –sin que ello signifique que deje de plantearlo en ningún momento con todo vigor, dada la angustiosa situación que hoy sufren los trabajadores- sino que debe gravitar en la elaboración de la política económica global, de la que el salario será su consecuencia, en una relación de causa-efecto.

El diario Hoy buscaba constituirse como un factor de poder que influya en la política y en los políticos de la ciudad y la provincia.

Para analizar la relación entre proceso político y proceso comunicacional es necesario asumir a los periódicos y a los medios de comunicación de masas como agentes de la política. En tanto actores políticos, las empresas periodísticas tienen como objetivos “lucrar” e “influir”. “Lucrar” porque son medios comerciales que buscan generar ganancias a través de la venta de información, concebida como una mercancía; e “influir” porque, como sostiene Héctor Borrat, el ámbito de actuación de los medios es el de la influencia, no el de la conquista del poder político o su permanencia en él: “El periódico pone en acción su capacidad para afectar el comportamiento de ciertos actores en un sentido favorable a sus intereses: influye sobre el gobierno, pero también sobre los partidos políticos, los grupos de interés, los movimientos sociales, los componentes de su audiencia. Y al mismo tiempo que ejerce su influencia, es objeto de la influencia de los otros, que carga una carga de coerción decisiva cuando esos otros son los titulares del poder político”.

En sus inicios, el diario Hoy asumió un posicionamiento opositor respecto al gobierno nacional presidido por Carlos Menem. A partir de la apelación a los principios doctrinarios del justicialismo, el matutino construyó un relato crítico sobre el neoliberalismo y sus consecuencias socioeconómicas, acompañó distintos reclamos sociales, descubrió, denunció y sacó a la luz las numerosas irregularidades presupuestarias del Poder Ejecutivo. “En aquel momento nosotros habíamos conformado un equipo muy capacitado y el diario era opositor al gobierno de Menem, se reflejaba a través de las editoriales que hacíamos nosotros”, explicó Rubén Cassano, encargado de Información General en los primeros meses del Hoy.

Aunque el diario criticaba el crecimiento de la desocupación y la pérdida de derechos laborales, esa prédica no se mantenía puertas adentro del medio. “Si bien se declaraba como antimenemista, aplicó una cuestión de precarización laboral hacia adentro que fue fuerte desde un principio, transformándose en La Plata en una escuela de precarización”, señaló David Barresi, miembro del CTP. Cecilio Panella, otro de los ex trabajadores de los inicios del proyecto, afirmó que al poco tiempo de su fundación los dueños del diario, la familia Balcedo, llevaron una práctica casi constante de despido de personal por cuestiones ideológicas y gremiales, no permitían la agremiación y los reclamos, “no les temblaba el pulso”. En agosto de 2014, la directora Myriam Renée Chávez de Balcedo, se autodefinió como “reaccionaria y dictatorial”, a lo que varios trabajadores en un comunicado respondieron: “a confesión de parte, relevo de pruebas”.

El diario Hoy se insertaba en un mercado dominado por El Día. El medio centenario apoyaba al intendente de La Plata en esos años, Julio Alak, por lo que la pauta oficial del municipio se destinaba al grupo Kraiselburd y excluía al Hoy del reparto. Gran parte del mercado publicitario y de avisos clasificados se concentraba en El Día. “La verdad que era y es muy complicado competir con un monstruo como El Día. No estábamos en igualdad de condiciones, no sólo porque éramos una propuesta nueva y todo lo nuevo cuesta imponerlo, sino que en La Plata hay mucha tradición con el diario El Día, son muchos años y a ello hay que sumarle la permanente estrategia que tienen de tratar de que no haya competidores”, señaló Panella.

Mario Giménez afirmó que el Hoy “fue muy mal recibido por El Día, en 1993, fueron a la guerra frontal y el propio gremio de los canillitas contribuyó al boicot”. Para Cassano, “hubo muchos problemas con la distribución del diario en su momento porque El Día tenía un convenio tácito con los vendedores de diarios, no lo ponían al Hoy en los escaparates”. Incluso, en el relato épico que construyó el diario sobre su propia historia, se habló de una edición entera tirada en el cauce del Arroyo El Gato. En su discurso, el Diario Hoy empezó a referirse a los miembros de la Cooperativa de Diarios y Revistas de La Plata como los “canallitas”. Ante estas complicaciones, el Hoy forma Redcoop en agosto de 1994 para comercializar el matutino por su cuenta, a través de 150 canillitas que voceaban el diario en las esquinas de la ciudad. “Hoy como ayer, los canillitas ganan la calle” destacaba el matutino, con cierto romanticismo, la figura de los antiguos canillitas y señalaba que esta nueva iniciativa revalorizaba y dignificaba a la profesión al mismo tiempo que generaba puestos de trabajo. En septiembre, el Ministerio de Trabajo intimó al diario a volver al viejo método de comercialización y el conflicto por la distribución pasó al plano judicial. Un recurso de amparo le permitió a la empresa Emisiones Platenses, sociedad dueña del Hoy, que el diario se siga vendiendo a través de la nueva cooperativa.

En este escenario de dura competencia empresarial con el grupo Kraiselburd, sin pauta oficial del municipio, con el mercado publicitario dominado por El Día y con dificultades en la distribución, es que el Hoy se apoyó en la figura del gobernador bonaerense, Eduardo Duhalde. El ex vicepresidente de Carlos Menem necesitaba afianzar su figura en la capital bonaerense para consolidar su proyección presidencial, el diario precisaba la pauta publicitaria y le servía el apoyo político de funcionarios relevantes del gobierno a la desmonopolización de la información en La Plata.

En junio de 1997, Redcoop, buscando una mejor distribución, instala sus propios puestos verdes para comercializar únicamente al Hoy. El 12 de junio la Municipalidad clausuró los puestos en una acción que el diario denunció como un ataque a la libertad de expresión; al día siguiente, el juez federal Ricardo Ferrer instó al municipio a levantar las clausuras anteponiendo el derecho a la información. Sonia Renison, trabajadora de la primera época del diario, en sintonía con el relato épico construido por el Hoy, señaló: “Hubo muchas idas y vueltas judiciales en las que se clausuraron esos kioscos, por reclamos a la justicia se volvieron a autorizar y hubo un hecho histórico fue cuando iban todos los periodistas por calle 8 cortando las fajas, abriendo esos kioscos”. De todas formas, se siguieron sucediendo actos de vandalismo contra los puestos verdes. David Barresi asoció esos ataques a la competencia: “Cuando el Hoy comenzó a salir y poner los diarios, El Día le quemaba los puestos verdes, hasta que lograron instalarse”. El 13 de abril de 1999, el Ministerio de Economía, Obras y Servicios Públicos emitió la Resolución 416/99, mediante la cual se produjo la desregularización de la venta de diarios y revistas que habilitaba la venta directa de los periódicos.

En lo que respecta al plano municipal, el Hoy se ubicó en las antípodas de El Día, por lo que se opuso al intendente Alak durante sus cuatro mandatos, aunque luego lo apoyaría en detrimento de Pablo Bruera. Para Mario Giménez, “la apelación a la doctrina sirve para medirle las costillas al adversario de turno, pero no necesariamente marca los lineamientos políticos que tiene el diario. Criticaron duramente a Alak por no ser lo suficientemente peronista, en dos elecciones consecutivas. Hasta apoyaron al candidato del radicalismo, Quinterno, para la puja por la intendencia. Después pasó a apoyar al alakismo contra el que tanto había despotricado, en las elecciones que ganó Bruera en el 2007”. Para Barresi, del CTP, ese fue un hecho bisagra porque se rompió el pacto de lectura con sus lectores: “Eso fue impresionante, porque mucha gente después dejó de leer el diario y perdió mucha credibilidad”.

Cecilio Panella señaló que “conociendo a la familia Balcedo, pienso que más que construir un medio de comunicación quieren tener un instrumento para extorsionar a los gobernantes de turno o a empresarios, o bien para ganar dinero lisa y llanamente de la peor manera”. En el año 2000, la empresa Credil y el empresario Ricardo Salomé presentaron dos denuncias por extorsión contra Emisiones Platenses, lo que derivó en el pedido de captura de Daniel Capeletti, Gustavo Alvarez y Marcelo Balcedo. Para David Barresi, en el plano político utilizaron los mismos mecanismos: “Cuando Balcedo quiere que el gobierno le baje más plata de la que le está dando y no lo hace, ahí le pega más hasta que logra su cometido. Es un diario que funciona así, es extorsionador”.

En la actualidad, el Diario Hoy asumió un perfil netamente opositor al gobierno nacional encabezado por Cristina Fernández de Kirchner. En su tratamiento informativo apeló a comparar los años de gobierno kirchnerista con la década gobernada por Menem, destacando los hechos de corrupción gubernamental, cuestionando el relato oficial sobre todo en relación a las cifras de los niveles de pobreza, priorizando el tratamiento policial para dar cuenta del “estado de inseguridad” en que está sumida nuestra sociedad y convocando abiertamente a diferentes concentraciones opositoras. El escenario de 2015 seguramente le planteará al medio acomodarse nuevamente a los cambios políticos. No sorprenderá a nadie si vuelve al oficialismo, más allá de que el próximo candidato pueda surgir de las mismas entrañas del Frente Para la Victoria contra el que Hoy tanto despotrica. El constante “tire y afloje” y la cantidad de pauta oficial destinada, posiblemente tengan la última palabra.

Investigación realizada por estudiantes de la cátedra de Periodismo de investigación (FPyCS-UNLP). Cohorte 2014. Docente a cargo Rocío López.