Por Leandro Gianello

La Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de La Plata inauguró su Archivo de la Memoria Institucional como parte de las actividades por la conmemoración del Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia, al cumplirse 39 años del golpe de Estado que inauguró la última dictadura cívico militar.

En ese contexto se presentó la Resolución de creación del Archivo, tarea conjunta realizada con el Área de Derechos Humanos, el Departamento de Medios, Comunicación y Publicaciones y la Biblioteca de la Facultad de Psicología de la UNLP.

También hubo un especial reconocimiento del departamento de Graduados de esa Facultad a graduados, docentes y alumnos detenidos, asesinados y desaparecidos durante la dictadura cívico-militar.

La jornada, organizada por el Área de Derechos Humanos de Psicología, fue presentada por la decana de dicha unidad académica, Edith Alba Pérez, quien destacó el hecho como un compromiso constante de la casa de estudios “con la memoria, la verdad y la justicia”.

El acto reivindicó la figura de los militantes víctimas de la dictadura en la Facultad, buscando mantener vivo “el compromiso con la lucha para que esto no vuelva a repetirse”, señaló Pérez, siendo una síntesis inabarcable que “mezcla el dolor y la tristeza” por aquellos que viven en la memoria.

Pérez destacó los avances de los últimos años: “Hubo un proceso de reparación histórica que inició hace una década”; en especial, los representados en los Juicios por la Verdad.

Durante los años de represión, “la psicología tuvo un fuerte componente de autocensura” que continuó durante largo tiempo y originó repercusiones en la formación y en el desempeño de la profesión, señaló Pérez.

“Lo que eliminó la persecución militar fue el sostenimiento de ideas y la lucha por un país más justo”, agregó la decana, recalcando la ayuda recibida desde la Facultad de Periodismo de la UNLP en la conformación del Archivo.

Párrafo aparte merece la Jornada “Psicología y Políticas Reparatorias”, en la que se debatieron aspectos institucionales que afectaron históricamente a la carrera, en especial a los graduados del “Cupo Cero”, implementado luego del golpe del 76.

El “Cupo Cero” fue una disposición que determinaba la suspensión de las inscripciones a la carrera de psicología, pero que permitía continuar la cursada a quienes lo habían hecho con anterioridad.

Esta regulación, producto directo de la intervención militar en la UNLP, se mantuvo hasta el año 1984, en el que se reabrieron las inscripciones libres y se aprobó un nuevo plan de estudios.

Marina Vega, Directora Provincial de Políticas Reparatorias, dependiente de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, apuntó que ahora, desde la psicología, existe una mirada integral sobre aquellas personas “que estuvieron vinculadas con el terrorismo de Estado”.

“Luego del proceso de impunidad” que significó la dictadura, durante las décadas de 1980 y 1990, la elaboración del “duelo” psicológico entre las víctimas de la dictadura continuó retrasándose, indicó la funcionaria, agregando que ese panorama se revirtió con la serie de “políticas reparatorias implementadas a partir de 2004”.

“Uno no puede dejar de pensar y trabajar en el reconocimiento de ese ‘otro’ sometido, que pasó a ser sujeto de derecho”, afirmó Marina Vega.

Estas “acciones reparadoras” permiten “seguir avanzando (judicialmente) con las complicidades civiles, eclesiásticas y económicas”, sectores que hasta ahora han visto pasar de costado los procesos para determinar responsabilidades en la última dictadura.

Sobre las condiciones actuales, Vega afirmó que se ha mejorado como sociedad, algo que se ve reflejado en la capacidad “que tenemos de llenar la Plaza de Mayo” un día como el 24 de marzo, “primando ante todo la memoria, la verdad y la justicia”, con la fundamental importancia de tener un “Estado garante de la ley”.

En la jornada también participaron la licenciada Agustina D’Agostino, becaria de CONICET, Ana Talak, doctora en Psicología, y los graduados Aldo Fiandrino y Silvia Gutiérrez, psicólogos que aportaron un debate de “Narrativas para la memoria institucional”.