Por Flavio Rapisardi

La profesora Mariana Gras es, como ella prefiere decir, una militante. Militante en los barrios, en el los tejidos de las políticas públicas y en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP. Profesora titular de la materia Historia del Pensamiento Social y Político Latinoamericano de la Tecnicatura de Comunicación Popular, Mariana hace de cada clase no sólo un recorrido erudito por fechas, nombres y acontecimientos, sino que traza los horizontes simbólicos y materiales de lo que cierto positivismo suele caracterizar como “hecho”. Personalmente la escuché dar una clase sobre Revolución Mexicana: en dos horas asistimos impresionados a un relato tan distinto al que la industria cultural propaga, como al de los partidos políticos mexicanos quieren considerarse continuadores.

Mariana enseña y milita fuerte. No sólo en sus recorridos por el país, sino también en sus viajes al exterior donde Argentina tomó en la última década, posiciones de avanzada frente a temas de derechos humanos. Y es en este marco, que la Profesora Mariana Gras nos comenta su viaje a Naciones Unidas en Nueva York donde no sólo dio un discurso que reproducimos, sino que se tomó su tiempo para armar una actividad política en el mismo centro de poder financiero.

-¿En qué consistió la reunión en Naciones Unidas que se realizó este mes en Nueva York?

-Fuimos parte de la reunión n 59 de CSW Comisión del estatus de la mujer, que tenia como eje el análisis de los avances de Beijing + 20. Participaron 120 países. Argentina tuvo dos intervenciones así mismo junto a la embajadora Marita Perceval. La Misión Argentina realizó dos eventos paralelos uno sobre salud sexual reproductiva y otro evento, donde junto al director de cine Diego Lerman, se proyectó de la película “Refugiado”. Quisimos demostrar la participación desde el arte para lograr interpelar a la sociedad en el compromiso de la lucha contra la violencia de género. En esta actividad participaron más de 200 personas.

-¿Cuáles son las principales políticas que impulsa el CNM?

-Desde el Consejo Nacional de las Mujeres estamos llevando adelante la construcción de la primera red de hogares de protección integral para las mujeres, estamos construyendo 15 hogares en todo el país, así mismo estamos llevando adelante la formación de los equipos de los hogares logrando buenos niveles de cobertura a las víctimas. Así todas las mujeres tendrán el mismo nivel de atención en todo el país.

Llevamos más de 15 Escuelas Populares de Género en todo el territorio nacional, y la puesta en marcha de la línea 144 de atención gratuita los 365 días del año las 24 hs en todo el país para la atención información y contención a víctimas de violencia de género la misma cuenta con más de 6500 recursos relevados.
Además, estamos trabajando con el INDEC para la creación de datos sobre violencia en la Argentina, entre otras cosas.

-¿Se articulan las políticas del CNM con otras áreas gubernamentales?

-Sí por supuesto. La violencia de género es un problema que atraviesa a toda la sociedad y requiere del compromiso de todo el Poder Ejecutivo. Nosotras dependemos del Consejo Coordinador de Políticas Sociales que es lo dónde se reúnen e periódicamente 8 ministerios del Gobierno Nacional y desde lo diseñamos las políticas en función de las necesidades que encontramos en territorio.

-¿Cuál es tu opinión sobre las denominadas políticas de género?

-Las políticas de género eran necesarias hasta el momento en que efectivamente exista un diseño del de políticas públicas con perspectiva de género, como afirma la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner: nos dicen que somos iguales pero nosotras sabemos que todavía vivimos en una sociedad donde no somos iguales y donde al ser mujer todo te cuesta un poco más. Entendemos que una democracia sin igualdad es un democracia inconclusa.

-Además de funcionaria sos docente de la FPyCS ¿Cómo articulás ambas actividades?

-La verdad que muy bien. Para mí es un orgullo y una gran responsabilidad  ser funcionaria, mejor dicho militante con responsabilidad en la gestión, y militante con responsabilidad y oportunidad en formación de un Facultad como la de Periodismo y Comunicación Social, porque justamente busca la construcción de la tan mentada universidad nacional y popular, abrir los claustros al barrio y llevar los barrios a los claustros es una demanda y un mandato de este modelo de país. La necesidad de generar los espacios para que nuestros profesionales se construyan como sujetos activos de derecho con el compromiso en la transformación de la injusticia, que permita deconstruir el discurso hegemónico (que en su mayor éxito es cuando se lo constituye como sentido común) y así lograr una democracia plena, no sólo es un obligación como militante si no un placer como persona.

TEXTO DEL DISCURSO ANTE LA ASAMBLEA DE NACIONES UNIDAS

La Argentina se asocia a los discursos pronunciados en nombre del G 77, de la CELAC y del Mercosur. Agradecemos la palabra Sra. presidenta, si algo aprendimos de la conferencia de Beijing fue entre otras cosas que cuando una mujer entra a la política cambia la mujer, cuando entramos todas las mujeres cambia la política. Nosotros tenemos una Presidenta Mujer, la Dra. Cristina Fernandez de Kirchner, quien fuera reelecta en el 2011, es por eso que podría hablar de los programas que estamos aplicando en la Argentina.

Decir por ejemplo de los avances que hicimos en políticas sociales en la disminución de la pobreza, en organización territorial, a través de mil cuatrocientas mesas de gestión que representan a sus pueblos en la decisión de sus propios proyectos para elevar la calidad de vida o en programas cooperativos en inclusión, o la cobertura con moratorias en el sistema de la Seguridad Social que alcanza al 97% de la población o en la Asignación Universal por Hijo para aquellos cuyos padres y/o madres no tienen empleo formal y por ello no cuentan con salario familiar, o el Programa Ellas Hacen, que comprende a mujeres de más de tres hijos o que sufren violencia de genero, o el trabajo intenso en víctimas de trata, o de los Centros de Integración Comunitaria con base territorial para trabajar con médicos comunitarios en la atención primaria y social de pueblos y barrios.

También podría decir, por ejemplo, que ocupamos casi el 40% de cargos de conducción pero que aún nos falta y sabemos que nos falta mucho pero quisiera aprovechar la oportunidad, por eso pretendo hacer una síntesis de lo que creo debemos hacer y entonces me permito hacer estas reflexiones. Si en el XIX el relato lo hicieron los hombres, en este siglo las líderes mujeres debemos transformar el relato desde una acción decidida para lograr la igualdad de género, sólo así ese relato será veraz pues estará construido desde la igualdad de los hemisferios de la humanidad.

Las mujeres somos titulares de derechos no beneficiarias de programas, dado que a las mas vulnerables muchas veces desde un escritorio se las discrimina con programas como beneficiarias como objetos no como sujetos, me enerva la sangre y toda persona varón o mujer debe ser sujeto de derecho. Nadie discute que las mujeres siempre aportamos de manera efectiva, con conocimiento, solidaridad y cooperación y como se ha dicho no hay duda sobre nuestro liderazgo para actuar en las crisis, no gozamos como decimos nosotras del beneficio de la depresión (crisis 2001 salimos a la calle).

Las cosas hay que hacerlas o hacerlas, entonces ¿Cómo nosotras abrimos más espacios de participación y protagonismo en el mundo de hoy?

Empoderando a la mujer no sólo en los espacios de tomadoras de decisión en los poderes, judicial, legislativo y ejecutivo, sino en toda instancia de participación comunitaria en las mesas de gestión, en las organizaciones; sensibilizando en todos los espacios sobre la problemática de discriminación de género y también la violencia familiar, e institucional que aún existe, reemplazando la indiferencia, haciéndonos cargo con una intervención transgresora en los espacios ya conseguidos, tal como siempre sostiene nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner, construyendo, actuando, jugándose todos los días por los intereses de las mayorías, construyendo colectivamente proyectos de vida, nuevas conciencias en las familias, en la comunidad y en especial trabajar con y junto a la juventud. El planteo de este siglo es generacional y de género.

La juventud con su capacidad transgresora y solidaria debe tener las oportunidades para alcanzar el bien común, herramientas para trabajar valores, autoestima, el acceso a las oportunidades para todas en el ámbito laboral, educación, salud y formación. Buscamos la liberación económica no sólo de cada mujer que es la más vulnerada, sino de todos los ciudadanos pues para crecer en derechos sociales que son derechos humanos, por eso necesitamos la liberación económica y desarrollo humano de cada país, y lograr en este mundo globalizado la articulación entre los países de todos los continentes un desarrollo sostenible y cooperativo. Respetar en cada país, y en cada región desde la diversidad lo cultural. Lo contrario son parches individuales y no hay programas focalizados o enlatados es decir iguales para todas, que permita la independencia económica de la mujer.

Empoderar, sesibilizar y liberar exige; protagonizar la vida social, la vida política y la vida económica; innovando en la mirada del mundo, hacernos cargos de los espacios de la política en este mundo globalizado que reconozca al otro y a la otra como personas como parte de este mundo. El mundo no es el fundamentalismo del mercado, el mundo son las personas que lo vivimos y en ellos las mujeres somos la posibilidad del cambio para una sociedad mas igualitaria.

Les pido que abramos bien los ojos, no permitamos como decimos los argentinos “que nos marquen la cancha”, vivimos un mundo de intereses que quieren que unos estén subordinados y los otros mandarnos. Este es el problema, por eso es fundamental: Empoderar, sensibilizar, crear, construir, protagonizar, innovar, tener coraje y convicciones como dijo una de las participantes.

En la Argentina hubo mujeres que nos marcaron la vida y nos enseñaron que se puede, como las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, y hubo una mujer, Eva Perón, que luchó por la causa de su pueblo y empoderó a la mujer con su voto. Ella dijo: “Ha llegado la hora de la mujer que comparte una causa pública y ha muerto la hora de la mujer como valor inerte y numérico dentro de la sociedad”, lo dijo hace más de 60 años. No se pueden esperar tantos años más porque como dijo una de ustedes, las mujeres cuando están solas pueden derretirse y cuando están juntas pueden detener el tránsito a lo que le agrego no sólo lo paran sino que no se ahogan ante distintas problemáticas, porque siempre, siempre salimos adelante. Y esto hoy hay que hacerlo en un mundo nuevo y diferente y tenemos la obligación de estar a la altura de la época a tal punto que han surgido potencias económicas y tecnológicas impensables hace unos años pero para ello debemos entender que en esta época el poder no se cede, se construye en democracia y sabemos que una democracia es inconclusa si no existe la igualdad.