Por Pablo Roesler

“Argentina es un país pionero en materia de memoria contra el olvido de las violaciones de Derechos Humanos”. La definición es del director del periódico Le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet, que ayer viajó a La Plata para participar como conferencista en el ciclo “Diálogo con los pueblos”, que se realiza en el Senado de la Provincia. Pero antes participó de la apertura del Espacio para la Memoria y la promoción de los Derechos Humanos, instalado en el ex centro clandestino de detención de la dictadura cívico militar que funcionó en la comisaría 5ta de la Policía Bonaerense.

El intelectual experto en medios de comunicación, ponderó durante las políticas de Memoria, Verdad y Justicia iniciadas en Argentina a partir de 2003. “Esta inauguración es, a escala internacional, insólita. Ocurre prácticamente en ningún país y ni siquiera en América Latina, donde se cometieron tantos atropellos durante las décadas negras de las dictaduras militares, han habido unas políticas tan avanzadas como las que se lanzaron aquí en particular a partir de la elección del presidente Néstor Kirchner”, dijo en declaraciones a Contexto.

“Yo soy español y cuando veo las políticas argentinas en materia de memoria histórica, veo la diferencia abismal que existe con España. Aún hay decenas de miles republicanos muertos durante la guerra civil, que fue del año 36 al 39, que aún yacen en cunetas, en campos abandonados, en fosas comunes de cementerios y la ley no permite que se les desentierre y se les dé sepultura digna”, destacó.

En ese camino, recordó que el único juez que tuvo el valor de avanzar en esa dirección, a pesar de que en España hay una ley de memoria histórica, fue Baltasar Garzón. “Como saben ustedes lo sacaron de la Magistratura y menos mal que Argentina en cierta medida lo acogió, como acogió a decenas de miles de republicanos españoles después de la Guerra”, remarcó.

-¿Qué representa Argentina para los españoles en este tema?

-Para nosotros Argentina es un modelo en materia de memoria. Como se ha dicho aquí (NdR: en la apertura del Espacio para la Memoria Comisaría 5ta), no en miras de venganza y odio cuando ya han ocurrido 70 años del conflicto (español). Se trata solo de Justicia, de dignidad, de devolverle a las familias la posibilidad de enterrar sus muertos y de tener dónde ir a recogerse frente a sus muertos. Ese sentimiento es el que la ley española no permite. Por eso esperamos que nuevas fuerzas políticas que están surgiendo, en España en particular, permitan avanzar en esa dirección, hacer lo que se está haciendo en Argentina.

Los procesos políticos en América Latina

“En el momento que estamos hablando, vemos una ofensiva casi consternada contra Venezuela, contra Brasil, contra Argentina, con razones muy diferentes, que implican a la vez fuerzas armadas, fuerzas financieras y poder judicial. Entonces estamos ante una combinación de fuerzas que son poderes fácticos que están tratando de acorralar a gobiernos legítimamente elegidos, democráticamente elegido”, reflexionó Ramonet.

La actuación de poderes que intentan desestabilizar a los gobiernos populares y detener los procesos de cambio en Latinoamérica, como tema, era uno de los ejes sobre los que versaría su conferencia en el Senado luego de la apertura del espacio de memoria.

En ese camino, puso en contexto ese acorralamiento de los gobiernos populares en la Patria Grande por parte de los poderes fácticos con la coyuntura política de los países de la región: “La pretensión actual de la oposición de querer que Dilma dimita cuando recién fue bien elegida, forma parte de esta ansiedad de las fuerzas conservadoras en América Latina; la actitud de las fuerzas conservadoras internas en Venezuela, que se apoyan en una parte de las fuerzas armadas y por otra parte con el sostén de Washington, de los Estados Unidos; y por otro lado, aquí con la manipulación del caso Nisman, con la intervención de los servicios secretos y el poder judicial”.

El director del Le Monde señaló que esas fuerzas “hasta ahora no se atrevían a dar la cara, son las caras legítimas de la oposición política”.

“Pero aparecen ahora como si fueran el relevo de lo que fueron los medios (de comunicación) en la década precedente contra los gobiernos progresistas: los medios fueron los que dieron la batalla pero en muchos países se ha logrado detener esa ofensiva. Por ejemplo, Argentina también pionera en su materia con la ley de medios. Ahora parece ser en todo caso un relevo con fuerzas nuevas”, concluyó.

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