“Los que estuvimos presos y detenidos por el general Ramón Camps, el jefe de la Policía de la provincia de Buenos Aries durante la dictadura militar, tenemos muy presente quien es Osvaldo Raffo”, recordó el periodista Osvaldo Papaleo, hermano de Lidia, principal querellante en la causa por la apropiación ilegal de Papel Prensa S.A a los herederos del empresario David Graiver durante la última dictadura cívico militar.

Papaleo le restó credibilidad al perito de parte y se refirió al juez Julián Ercolini como el “juez del paragua”, por desestimar el pedido de indagatoria a los directivos del Grupo Clarín, Héctor Magnetto y Ernestina Herrera de Noble, y al director de La Nación, Bartolomé Luis Mitre.

En una entrevista con Diagonales TV, que se emite los domingos por la señal de cable CN23, Papaleo dijo conocer al perito desde cuando estuvo secuestrado por la dictadura cívico militar, y recordó la “vergonzosa” carta que el médico de la bonaerense envió a Camps, desvinculándolo de las torturas que Jacobo Timerman describía en el libro Preso sin nombre, celda sin número editado en Estados Unidos.

“Raffo fue médico de Camps. Yo vi como lo torturaban a Timerman, a todos nos torturaban en el campo de concentración, pero a Timerman más por ser judío. A Timerman le habían hecho una cucha, no vivía en una celda”, recordó Papaleo.

En ese camino, Papaleo le quitó credibilidad a los médicos que están al servicio de la Policía: “Ni hablar de los presos civiles: cuando aparece un muerto y un médico certifica la muerte sin conocer los hechos y los enfrentamiento con los policías. Por eso sabemos que Raffo puede firmar cualquier cosa”, argumentó Papaleo al referirse a las pericias que encargó Arroyo Salgado en el marco de la investigación por la muerte de Nisman.

Sobre ese tema, Papaleo aseguró que los sucesos que atañen a la muerte del fiscal responden a una operación política contra el Gobierno que tuvo su punto máximo en la marcha de la oposición en el 18 F.

Paragüero

En la misma línea, se refirió al juez Julián Ercolini, quien desestimó el pedido de indagatoria del fiscal Leonel Gómez Barbella a los directivos del Grupo Clarín y La Nación en la causa Papel Prensa: “Es una causa que ha ganado un fiscal y la causa comenzó a caminar y nos pareció bien el pedido de indagatoria. Sobre el rechazo del juez no me sorprende, es un juez del paragua, alguien que estuvo en el 18F y su posición siempre fue muy lenta desde que se abrió el caso”.

El periodista, hermano de Lidia -principal denunciante de Papel Prensa-, explicó que la fábrica de cumple naturalmente el rol de empresa estratégica en la circulación de ideas. “David Graiver murió en 1976 y allí comienza una presión sobre la familia para que venda. El mismo día de su muerte hay un llamado de Magnetto a uno de sus socios para saber si iban a vender la empresa. En esos momentos la Junta de Comandante comenzó a presionar para que vendan la empresa con la sola condición que no sean empresarios judíos ni extranjeros”, relató Papaleo.

Además, recordó que en la reunión en el despacho de los Mitre en el edificio del diario La Nación en el que obligan a vender la empresa, “Magnetto le dice a Lidia Papaleo que ´si no vende corre peligro su hija’. Una par de meses después caen todos presos en el Puesto Vasco, en Bernal (Quilmes)”.