El titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, participó ayer en una audiencia organizada por la Comisión de Cuentas Públicas de la Cámara de los Comunes del Parlamento británico para analizar las maniobras de evasión fiscal que se le atribuyen al banco HSBC. Echegaray explicó que “desde la AFIP buscamos que el HSBC repatríe los 3500 millones de dólares fugados por contribuyentes argentinos a través del banco y que se paguen los impuestos evadidos en esa maniobra”. El reintegro del dinero evadido es una acción que el banco de origen inglés ya realizó en los casos de Reino Unido, España y Francia.

Etchegaray explicó que “la presencia en Londres tiene por finalidad escuchar a las máximas autoridades a nivel mundial del banco y conocer la posición del HSBC con sede en el Reino Unido sobre las investigaciones que se llevan a cabo en todo el mundo”.

“La AFIP quiere evaluar cómo impacta la política mundial del banco en la posición que ha tomado HSBC en la Argentina”, detalló. Según el Centro de Economía y Finanzas para el Desarrollo de Argentina (Cefid-Ar), en el exterior hay actualmente más de U$S 400.000 millones de argentinos sin registrar.

A fines del 2014, Etchegaray había denunciado penalmente por evasión y asociación ilícita fiscal a los titulares de 4040 cuentas ocultas depositadas en la filial Suiza del banco HSBC. La causa está radicada en el Juzgado Nacional Penal Tributario Nº 3, a cargo de la jueza María Verónica Straccia, quien está casada con un abogado de Cablevisión, empresa que integra el listado de argentinos con cuentas ilegales en Ginebra. Por eso gran parte de la causa se encuentra en manos de Claudio Navas Rial a cargo Fiscalía Nacional en lo Penal Tributario Nº 1.

Hervé Falciani, ex empleado de la sucursal de HSBC en Ginebra, fue quien filtró la información que le permitió a la AFIP conocer los montos y las fechas de las colocaciones financieras e incluso el cruce de correos electrónicos entre los titulares y los apoderados de cuentas y empleados del banco. La mayor parte de las más de cuatro mil cuentas bancarias de argentinos en la sucursal de Ginebra del HSBC no estaban declaradas ante el fisco, lo que para la AFIP implica que fue una vía para la fuga de divisas y la evasión impositiva.